México
El gobierno de México lanzó el viernes un llamado a los paÃses de las Américas a formar un frente común para frenar el secuestro y la extorsión de migrantes a manos de grupos del crimen organizado, más de un mes después de una masacre de 72 indocumentados latinoamericanos en el noreste del paÃs presuntamente a manos de un cartel de las drogas.
El secretario mexicano de Gobernación, Francisco Blake, dijo al inaugurar una reunión regional sobre el tema que "las actividades de tráfico de personas, secuestro y extorsión de migrantes por parte de las redes de la delincuencia organizada transnacional, nos demanda a todos los paÃses de la región —de origen, tránsito y destino— a hacer un frente común".
El encuentro de un dÃa busca analizar mecanismos coordinados de combate al crimen organizado y reúne a funcionarios de 14 paÃses del continente: Argentina, Belice, Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Perú y México.
Blake dijo que frente a la reducción de espacios que padecen por el embate de las autoridades, los grupos del crimen organizado han extendido sus actividades criminales a delitos como la trata y el tráfico ilÃcito de personas, además del secuestro y extorsión.
"El carácter transnacional de estos grupos exige que los confrontemos a través de una cooperación internacional fortalecida, sobre la base de un enfoque integral y aprovechando los mecanismos e instrumentos con que contamos en los ámbitos bilaterales, subregionales, regionales y hemisféricos", señaló.
El secretario afirmó que los gobiernos deben tomar las medidas necesarias para facilitarles el ejercicio de sus derechos, como la presentación de denuncias por los crÃmenes de que sean vÃctimas.
"Sin abdicar de las obligaciones que nos imponen nuestras leyes migratorias y del control migratorio que cada paÃs debe mantener sobre su territorio, nuestro compromiso debe ser salvaguardar los derechos y la integridad de quienes se internan en nuestros paÃses", agregó.
La Marina mexicana localizó el 24 de agosto los cadáveres de 72 migrantes centro y sudamericanos en la comunidad de San Fernando, en el estado norteño de Tamaulipas y muy cerca de la frontera con Estados Unidos, un hecho condenado a lo largo del continente y el cual reavivó los debates sobre los riesgos que enfrentan los indocumentados en su camino hacia el norte.
Los cuerpos fueron localizados gracias a que un ecuatoriano escapó y avisó a las autoridades. Al paso de los dÃas se conoció que un hondureño también sobrevivió.
La cancillerÃa de Honduras repatriará el lunes el segundo grupo de compatriotas que murieron en la masacre, en la que habÃa 30 migrantes hondureños.
México ha detenido hasta ahora a ocho presuntos miembros del cartel de los Zetas por su presunta participación en la masacre.