Ecuador
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, expresó el sábado que su paÃs está en calma tras la rebelión de unos 1.000 miembros de la PolicÃa del 30 de setiembre y que dispuso una reestructuración del mando de esa institución, en la que -según denunció- opera un grupo paramilitar.
"Nos dicen que todo está en calma", dijo el mandatario socialista en su informe semanal de labores emitido desde el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, en el que ante simpatizantes llamó a que "no nos engañemos" en cuanto a perder de vista que se trató de un intento de golpe de Estado.
Indicó que junto a sus cercanos colaboradores está analizando la situación de la PolicÃa a raÃz de la insurrección, que dejó diez muertos y 274 heridos y que también fue tildada de intento golpista por la OEA.
"Se están reestructurando los mandos policiales y todas las cosas que fallaron" para detectar la sublevación, dijo Correa, quien durante la rebelión fue agredido por los manifestantes y secuestrado en un hospital, del que tuvo que ser rescatado en una operación militar en medio de una balacera.
Al siguiente dÃa de los desórdenes, el comandante de la PolicÃa, general Freddy MartÃnez, renunció mientras que el último jueves se iniciaron los juicios contra supuestos responsables del hecho con la detención de 14 uniformados, incluido un coronel que era el jefe de la escolta legislativa.
El presidente insistió en su denuncia sobre la existencia de una organización paramilitar integrada por uniformados y autodenominada Grupo Armado Policial (GAP), la cual habrÃa participado en la insurrección.
"No permitiremos que aquà se nos formen grupos paramilitares ni nada de esa Ãndole", indicó el presidente y apuntó que "con todo el poder del Estado sabremos combatir esas expresiones de fanatismo y fascismo".
Sostuvo que grupos extremistas de la PolicÃa que secuestraban, torturaban y desaparecÃan personas "sienten afectados sus intereses" al ser investigados e impedidos de continuar con esas prácticas.
Correa estimó previamente que grupos de extrema derecha de Estados Unidos podrÃan estar vinculados con el plan para derrocarlo, del que responsabiliza al ex mandatario Lucio Gutiérrez, lÃder del partido Sociedad Patriótica (SP, oposición) y derrocado en abril de 2005 por una revuelta popular.
El polÃtico Fidel Araujo, afiliado a SP, es otro de los arrestados bajo el cargo de incitar a la rebelión.
El gobernante ecuatoriano además anunció que su homólogo chileno, Sebastián Piñera, y el argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, lo visitarán este lunes en Quito como muestra de respaldo a su gobierno.
"Aquà hubo un intento de desestabilización al régimen democrático, y cuando vieron que eso falló, lo que se quiso es asesinar al presidente", remarcó.
Correa, en el poder desde 2007 y reelegido hasta 2013, dijo que en los últimos dÃas ha enfrentado "experiencias muy duras" pero que "algo positivo se ha sacado, que en este paÃs de ahora en adelante por el diálogo todo, por la fuerza nada. Nunca más con la fuerza de las armas se va a lograr algo".
En momentos de la insurrección, el jefe de Estado decretó un estado de excepción que expiró en la medianoche del viernes, mediante el cual las Fuerzas Armadas asumieron las labores de la PolicÃa en rebelión.