Italia
Los habitantes de la pequeña localidad de Terzigno, a 20 kilómetros de Nápoles, en el sur de Italia, se encuentran de nuevo en pie de guerra para impedir la apertura de un segundo vertedero de basuras en esa ciudad.
Agentes de la policÃa reaccionaron con gases lacrimógenos a los ataques con piedras de manifestantes contra la entrada de camiones con basuras hacia el vertedero, mientras las vÃas de acceso a la localidad han sido cerradas con pedazos de piedras y ramas.
Un automóvil, al parecer de la policÃa, fue incendiado. En la noche del miércoles, se registraron enfrentamientos en Terzigno y la tensión se ha extendido a otros municipios.
En Boscoreale, a pocos kilómetros de distancia, los manifestantes quebraron las vitrinas de varios almacenes y el alcalde, Gennaro Langella, del gobernante Partido de la Libertad (derecha), anunció su renuncia.
"Se trata de un problema de salud y de orden público. Estoy muy preocupado por lo que ocurre en esta región", declaró.
El problema de las basuras aqueja a toda la región desde hace varios años por la falta de incineradores y de tratamiento de los desechos.
Los vecinos de Terzigno llevan semanas manifestándose casi a diario para impedir el vertido de desechos en el basurero local.
Este vertedero está saturado, según los habitantes que se oponen a la apertura de un segundo basurero en las inmediaciones y protestan porque temen problemas para la salud, sobre todo de niños y ancianos.