Brasil
Los candidatos a la presidencia brasileña continúan elevando el tono de las agresiones a dÃas de las elecciones nacionales del domingo, para las que la oficialista Dilma Rousseff se mantiene como clara favorita en las encuestas.
Cual enfrentamiento de lucha libre, la ex ministra del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el socialdemócrata José Serra se tranzaron la noche del lunes en un fuerte debate, que se caracterizó por la ofensa y continuó careciendo de propuestas. Mientras Serra acusaba a Rousseff de cambiar constantemente de opinión de acuerdo a conveniencias electorales, la aspirante oficialista respondió que su oponente insiste en "mentir deliberadamente".
"Dilma (Rousseff) y Serra elevaron el tono de sus palabras, pero se mantuvieron con el marcador empatado, lo que, en este momento, tiene más gusto a victoria para la petista (del Partido de los Trabajadores) que para el tucán (como se les llama los del Partido de la Social Democracia)", evaluó ayer el politólogo José Paulo Martins Junior de la Universidad de Sao Paulo (USP), al diario O Estado.
En este sentido, Rousseff se mantiene como amplia favorita en las encuestas, y en el último sondeo el instituto Vox Populi le otorgó 57% de las intenciones de voto contra 43% para Serra, al considerar los votos válidos (excluyendo blancos y nulos).
La preocupación por el clima bélico en los últimos dÃas de campaña llegó incluso al Tribunal Superior Electoral (TSE), donde varios ministros criticaron que ambos candidatos utilizaran el horario gratuito en televisión y radio para agredirse y no para plantear ideas.
"Es un horario noble, que debe ser usado para temas polÃticos", reclamó el presidente del TSE, Ricardo Lewandowski, en declaraciones al diario económico Valor. El horario electoral "deberÃa ser destinado para que los candidatos manifiesten sus propuestas públicamente", lamentó. "Lo que estamos viendo no es más horario electoral, es un tiroteo electoral", señaló por su parte el ministro Aldyr Passarinho Junior.
En la actual campaña electoral, el TSE ya aplicó 11 multas a Rousseff por excesos de sus programas partidarios, y 9 multas a Serra, por la misma razón, cuando a pocos dÃas del pleito decisivo ninguno de ellos siquiera registró formalmente un programa de gobierno.
En los ya tradicionales debates por televisión fue incluida en esta campaña la posibilidad de que uno de los candidatos pida derecho extraordinario de respuesta en el caso de que se sienta personalmente ofendido, en una muestra del nivel que alcanzaron los discursos.
El tono de la disputa se elevó cuando ambos candidatos tienen apenas tres dÃas de actos de campaña y un debate más para conquistar a una gran cantidad de indecisos, que, según Vox Populi, en una semana pasó de 4 a 7%.