Estados Unidos
Las autoridades de Yemen arrestaron el sábado a una mujer que presuntamente envió por correo un par de bombas descubiertas en aviones de carga, mientras comenzaron a surgir detalles sobre un complot terrorista contra Estados Unidos, el cual se aprovechó de los huecos de seguridad en el sistema mundial de transporte de carga.
Los investigadores buscaban en Yemen a más presuntos colaboradores de al-Qaida, y varios funcionarios estadounidenses identificaron al principal experto en explosivos de la red terrorista como el principal sospechoso de haber ordenado el envÃo.
Los explosivos, dirigidos a sinagogas del área de Chicago, fueron retirados de aviones en Inglaterra y de Emiratos Arabes Unidos, el viernes por la mañana, lo que desató una tensa búsqueda de otros artefactos.
Se desconocÃa si las bombas, que según las autoridades iban conectadas a teléfonos celulares, temporizadores y reguladores de electricidad, pudieron haber sido detonados en forma remota cuando los aviones estaban en el aire. Otra posibilidad es que las bombas hubieran estallado cuando los paquetes estuvieran ya en Estados Unidos.
Pero el hecho de que los paquetes hayan llegado a los aviones puso en evidencia que, casi una década después de los atentados del 11 de septiembre del 2001, los terroristas siguen buscando y encontrando puntos vulnerables en la seguridad.
Aunque los paquetes iban dirigidos a las dos sinagogas, el primer ministro británico David Cameron dijo el sábado que probablemente el artefacto explosivo hallado en el Aeropuerto East Midlands, en el centro de Inglaterra, tenÃa el objetivo de estallar a bordo de la aeronave.
La secretaria británica del Interior, Theresa May, añadió que la bomba era suficientemente poderosa para derribar el avión. Un funcionario estadounidense dijo que las autoridades consideran que un segundo dispositivo hallado en Dubai tenÃa una potencia similar.
El presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh dijo a la prensa que Estados Unidos y los Emiratos le proporcionaron la información que identificaba a la mujer como sospechosa de enviar los paquetes.
Un funcionario yemenà de seguridad dijo que la joven estudiaba medicina, y fue detenida, lo mismo que su madre.
La acción policial fue parte de una creciente búsqueda de sospechosos que habrÃan usado documentos falsos, dijeron funcionarios de Yemen. Un miembro de la unidad antiterrorismo en el paÃs dijo que los otros sospechosos habÃan tenido vÃnculos con al-Qaida.
Los funcionarios, como muchos en Estados Unidos, solicitaron permanecer anónimos por no tener permiso de dar detalles de una investigación que se lleva a cabo en tres continentes.
La rama de al-Qaida en Yemen, conocida como al-Qaida en la PenÃnsula Arábiga, se atribuyó un atentado fallido a bordo de un avión comercial con destino a Detroit, la Navidad pasada. La bomba usada en aquel ataque contenÃa PETN (pentaeritritol tetranitrato o pentrita), un explosivo industrial que también se usó en las bombas descubiertas el viernes.
El presunto dinamitero detrás del atentado de Navidad, Ibrahim Hassan al-Asiri, es también el sospechoso principal en el nuevo complot, dijeron varios funcionarios estadounidenses. Al-Asiri ayudó también a fabricar otro dispositivo con pentrita para un atentado fallido contra un funcionario saudÃ, el año pasado. El funcionario antiterrorismo sobrevivió, pero su atacante suicida pereció por la explosión.
Distintos funcionarios dijeron que el complot fue descubierto gracias a la información de inteligencia proporcionada por Arabia SaudÃ. Sin esas pistas, quizás las bombas no hubieran sido descubiertas antes de llegar a territorio estadounidense.
Actualmente, los funcionarios norteamericanos no reciben los detalles sobre un avión de carga dirigido a Estados Unidos sino unas horas antes del aterrizaje. En el caso de vuelos de larga distancia, esos aviones estarÃan ya en el aire.
Una vez que un avión aterriza, las autoridades verifican sólo los paquetes que a su juicio lo ameritan.
El ataque fallido deberÃa ser una "señal de alerta" para que Estados Unidos refuerce la seguridad en los aviones de carga, dijo Kit Bond, el republicano de mayor rango en la Comisión de Inteligencia del Senado.