Brasil
Los mandos castrenses de la pasada dictadura brasileña que torturaron a la ahora presidenta electa y otrora guerrillera Dilma Rousseff figuran entre los cuatro ex altos militares acusados por fiscales para que indemnicen a las vÃctimas.
Los fiscales presentaron una demanda civil contra los cuatro, acusándolos de homicidio, secuestro y tortura.
El caso implica también a un ex rebelde que fue muerto cuando estaba detenido por encabezar el secuestro del ex embajador estadounidense Charles Elbrick en 1969.
Los fiscales solicitan una indemnización, no especificada, y el retiro de la pensión militar a tres ex soldados y a un ex policÃa militar, a quienes involucran con la Operación Bandeirante, un grupo paramilitar secreto de policÃas brasileños que comenzó a capturar insurgentes en 1969.
La acción legal busca la "declaración de responsabilidad civil" contra los cuatro ex militares, y además "solicita que los acusados sean obligados a retribuirle a la sociedad, se les cancelen sus pensiones y colaboren en los gastos de la Unión con la indemnización a las vÃctimas".
Fiscales federales en Sao Paulo dieron copia de la demanda a The Associated Press.
Los argumentos de la querella están basados en testimonios ofrecidos en juicios militares durante la dictadura, expedientes públicos de entonces y los testimonios de vÃctimas desde que concluyó la dictadura.
Esta no es la primera vez que fiscales federales van sobre figuras de la dictadura consideradas responsables de abusos durante el régimen autoritario. Otros tres casos fueron entablados este año por los fiscales de Sao Paulo y están en proceso.
Un vocero de la fiscalÃa dijo que la intención es reforzar esos casos mediante el derecho civil para exigir el pago de una indemnización, dado que en abril la Corte Suprema de Brasil avaló la Ley de AmnistÃa de 1979 que perdona a civiles y militares de delitos imputados durante la dictadura, la cual se extendió de 1964 a 1985.
Pero los fiscales alegan que esa ley no impide la presentación de cargos bajo el derecho civil, aunque reconocen que sus casos serÃan decididos en última instancia por el máximo tribunal del paÃs.
Entre los acusados en el nuevo caso está el ex capitán Mauricio Lopes Lima, quien según los fiscales es responsable de la tortura a Rousseff cuando fue capturada a principios de 1970.
Un portavoz de la fiscalÃa, en declaraciones anónimas por carecer de autorización para tratar el asunto en detalle, dijo que por ahora se desconoce si Lima torturó a Rousseff o se lo ordenó a subalternos.
Rousseff, elegida presidenta en la segunda vuelta del domingo, se unió a grupos guerrilleros en 1967 y la policÃa militar la detuvo en 1970. Un fiscal militar dijo entonces que habÃan detenido a la "Juana de Arco" del movimiento rebelde.