Estados Unidos
La reforma migratoria integral que ansÃan organizaciones hispanas en Estados Unidos se ve más lejos que nunca tras la victoria republicana, cuyos lÃderes en el Congreso se destacan por su hostilidad hacia ella.
Tras los comicios del martes los republicanos son la nueva mayorÃa en la Cámara de Representantes (239 de 435 escaños) y están a corta distancia de los demócratas en el Senado (46 frente a 53, con uno pendiente de adjudicación).
En la Cámara de Representantes duerme en comisiones legislativas una propuesta presentada hace casi un año por el demócrata Luis Gutiérrez (Illinois), mientras que en el Senado dos demócratas Robert Menéndez (Nueva Jersey) y Patrick Leahy (Vermont) introdujeron su texto hace dos meses.
Sin opciones
Ninguno de esos proyectos tiene posibilidades de ser examinado como tales, reconocen analistas y fuentes legislativas.
Son propuestas integrales, de gran calado, que implicarÃan un camino para la legalización de millones de indocumentados, un sistema nuevo de cuotas para extranjeros y amplias reformas en el sector educativo o laboral.
El lÃder de la corta mayorÃa demócrata en el Senado, Harry Reid, reelecto in extremis en su estado de Nevada gracias al apoyo hispano, prometió durante su campaña que volverá a intentar presentar un proyecto de ley conocido como Dream Act, que abrirÃa un camino a la legalización a estudiantes.
Ese proyecto fue elaborado el 2006 por demócratas y republicanos, y sigue dando tumbos en el Congreso.
Reid quiere presentar esa modesta propuesta migratoria en la sesión conocida como "lame duck", del Congreso saliente, que arranca el 15 de noviembre hasta final de año, y en la que los senadores que abandonan el cargo tienen teóricamente poco que perder.
Pero esa sesión tiene una cargada agenda, con el tratado de desarme nuclear START o una árida discusión sobre recortes de impuestos que amenaza con largas sesiones de debate.