México
El cartel de La Familia, que actúa en el oeste y sur de México y que es considerado uno de los más
sanguinarios, está en decadencia, reconoció uno de sus integrantes tras ser detenido, según una confesión divulgada ayer a la prensa por la Secretaría de Seguridad.
"Ahora la organización... va en decadencia, está ya muy mal estructurada" y ya no tiene "mucho personal", dijo Sergio Moreno Godínez, alias "El Amarillo", miembro de La Familia, en una declaración a Seguridad Pública grabada tras su detención el pasado martes.
La semana pasada se conoció un mensaje de este cartel, uno de los siete grandes que actúan en México, en el que ofrece "replegarse" si el gobierno mexicano se comprometía a "tomar el control" del estado de Michoacán (oeste), de donde es originario el presidente Felipe Calderón.
Jefe acabado
Moreno Godínez, señalado como autor de ese mensaje y quien era jefe del cartel en la localidad de Lázaro Cárdenas (oeste), aseguró además en la grabación que Servando Gómez, alias "La Tuta" y considerado uno de los líderes de La Familia, "está muy acabado, físicamente, emocionalmente y de salud".
Según el detenido, Servando Gómez "como que no quiere problemas" y por ello el ofrecimiento de la semana pasada.
Según La Familia, el grupo criminal surgió para proteger a la población de otros carteles y posteriormente se convirtió en un grupo criminal con "increíbles dosis de sofisticación y brutalidad", según el estadounidense FBI, que hace un año capturó a más de 300 supuestos miembros del cártel en su territorio.