Corea del Sur
Estados Unidos reiteró su apoyo a Corea del Sur, con la que efectuará maniobras militares conjuntas tras los disparos de artillería de Corea del Norte contra una isla surcoreana, que provocaron cuatro muertos y llamados a la venganza en Seúl.
Mientras en las calles manifestantes quemaron banderas de Corea del Norte y pidieron firmes represalias. "Nuestro gobierno debe ejercer firmes acciones de revancha contra Corea del Norte", afirmó Park Chan-sung, organizador de la manifestación.
El presidente Barack Obama manifestó a su homólogo Lee Myung-bak el apoyo "inquebrantable" de Washington a Seúl, anunció la Casa Blanca.
Las maniobras navales, previstas antes de la actual crisis y en las que participarán el portaaviones USS George Washington y navíos surcoreanos, se celebrarán de domingo a miércoles próximos. Según el Pentágono, la fecha de inicio de esos ejercicios había sido fijada antes del ataque norcoreano.
"Queremos asegurarnos de que todas las partes en la región reconocen que hay una amenaza seria y continua de la que hay que ocuparse", declaró. En Pyongyang, los residentes hacían alarde de que el intercambio de fuego de artillería mostró el poder y capacidad militar de Corea del Norte para enfrentar una agresión surcoreana.
"Creo que esta vez nuestras fuerzas militares mostraron a todo el mundo que siempre hablan en serio", dijo Ri Pong Suk a la agencia noticiosa televisiva APTN, en la capital norcoreana.
Cuatro muertos
Socorristas encontraron los cadáveres quemados de dos isleños muertos por un ataque de artillería norcoreano, las primeras víctimas civiles de un enfrentamiento que marcó un grave aumento en las tensiones entre ambas Coreas.
El bombardeo del martes a la pequeña isla de Yeonpyeong, cerca de la frontera marítima al oeste de ambas Coreas, también causó la muerte de dos infantes de marina surcoreanos y 18 heridos.
Las fuerzas surcoreanas permanecían en alerta mayor y algunos edificios seguían ardiendo, mientras los evacuados se dirigían exhaustos a la ciudad portuaria de Incheon tras pasar la noche en refugios subterráneos. Abrazaban a sus familiares con lágrimas en los ojos y relataban escenas terribles de destrucción.
Piden presión de China
Estados Unidos espera que China utilice su influencia sobre Corea del Norte, luego del bombardeo por parte de Pyongyang de una isla surcoreana, indicó ayer un portavoz del departamento de Estado.
"China es crucial para mover a Corea del Norte en una dirección fundamentalmente diferente", dijo el portavoz del departamento P.J. Crowley a los reporteros. "Nosotros esperamos que China sea clara, como lo somos nosotros, sobre dónde yace la responsabilidad por las tensiones actuales".
Obama, que tiene 28,500 soldados en Corea del Sur, rehusó especular sobre eventuales represalias militares norteamericanas.
China es considerada como la única potencia que tiene capacidad para influir en el régimen de Pyongyang.
Por su parte China se limitó a expresar su "preocupación".
China "siente dolor y pesar por un incidente que causó muertes y pérdidas materiales y está preocupada por los acontecimientos", dijo el vocero de la cancillería, Hong Lei, en una declaración.
ONU no prevé reunión
Aunque molestos por el errático comportamiento de Corea del Norte, los países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU no prevén una reunión a corto plazo luego del bombardeo norcoreano a la isla Yeonpyeong, en Corea del Sur.
La prudencia de los miembros permanentes -Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña- refleja la ausencia inmediata de una respuesta adecuada al bombardeo del martes, subrayan fuentes diplomáticas.
"Nadie quiere lanzarse en una reunión sin estar preparado. Todo el mundo quiere esperar. Los chinos se están tomando su tiempo, es verdad, pero todo el mundo quiere esperar y reflexionar", subrayó un embajador que pidió el anonimato.