Argentina
La Cumbre Iberoamericana, que reúne a los países de América Latina, España y Portugal, sesionará el sábado en la ciudad argentina de Mar del Plata en medio del estupor causado por las filtraciones de documentos secretos de Estados Unidos, que mencionan a varios de sus líderes.
La cumbre en la ciudad balnearia de Mar del Plata (400 km al sur de Buenos Aires) será uno de los primeros encuentros entre jefes de Estado o de gobierno desde que esta semana se filtraron más de 250,000 cables secretos o confidenciales de embajadas de Estados Unidos.
La "Educación para la inclusión social" es el tema central de la XX Cumbre Iberoamericana, aunque se estima que el escándalo causado por los documentos secretos estadounidenses estará en las conversaciones al menos informales de los mandatarios.
Entre las decenas de miles de cables secretos de las embajadas de Estados Unidos que reveló el sitio WikiLeaks a través de grandes diarios, figuran varios de los jefes de Estado que estarán en Mar del Plata, como la anfitriona Cristina Kirchner, su colega venezolano Hugo Chávez, y el jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
La catarata de mensajes diplomáticos estadounidenses abarca asuntos regionales como la supuesta presencia de grupos islamistas en la Triple Frontera, que comparten Argentina, Brasil y Paraguay, o incluso personales como la "salud mental" de Cristina Kirchner.
La mandataria argentina, viuda del ex presidente Néstor Kirchner, fallecido el 27 de octubre pasado, mantenía silencio hasta el miércoles sobre documentos de 2009 en los que la diplomacia estadounidense quería sondear sobre su "estado mental y salud" y si tomaba medicación por los "nervios y el estrés".
"¿Cómo controla Cristina Fernández de Kirchner sus nervios y su ansiedad? ¿Cómo afecta el estrés a su conducta con sus asesores y/o en su proceso de toma de decisiones?", pregunta un telegrama enviado a Buenos Aires.
"Alguien tendría que estudiar el equilibrio mental de la señora (Hillary) Clinton", secretaria de Estado estadounidense, respondió Chávez, al salir en defensa de su colega argentina.