Argentina
El canciller de Costa Rica, René Castro, lamentó ayer la ausencia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata, al señalar que países amigos podían ayudar a superar el conflicto fronterizo entre ambas naciones.
"Lo lamentamos. Pensamos que había una instancia de muchos países amigos, como la Argentina, cuyo fallecido ex presidente (Néstor) Kirchner ayudó a resolver otros conflictos", dijo en rueda de prensa en la jornada de apertura del encuentro de América Latina, España y Portugal.
Costa Rica acusó a Managua de invadir su territorio el 21 de octubre pasado, con trabajos de dragado del río San Juan, curso fluvial del lado nicaragüense de la frontera.
En cambio, Nicaragua niega haber invadido suelo costarricense y afirma que sus soldados y las obras de dragado están en su territorio.
Castro dijo que su país "tenía la esperanza de que este rol especial que tenía la Argentina encontrara mecanismos de salida interamericana, como un puente para facilitar los contactos (bilaterales). Pero seguiremos insistiendo para que el mundo actúe ante lo que es un ‘homicidio ambiental’".
Ortega no dio explicaciones sobre su ausencia en la Cumbre a la que asiste la mandataria costarricense, Laura Chinchilla.
La postura de San José es que la construcción de un canal artificial está dañando los humedales y provocando la deforestación.
Consultado sobre los eventuales mecanismos de mediación ante la crisis, Castro dijo que "estamos ante la Corte Internacional de Justicia, y la Organización de Estados Americanos (OEA) y eventualmente acudiremos al Consejo de Seguridad de la ONU".
Democracia
Respecto de la Cláusula Democrática que están proponiendo los cancilleres a los jefes de Estado que se reunirán el sábado, dijo que "es una oportunidad para que reafirmemos nuestro compromiso con la democracia".
"Ha habido señales, como golpes de Estado e intentos de golpes de Estado, o atentados contra la integridad territorial de otro país", sostuvo el jefe de las relaciones exteriores de San José.
Castro dijo que "queremos sentar precedentes para que ningún otro país pueda incursionar en territorio ajeno" y admitió que el texto de la cláusula "se está negociando".
"Una de las medidas (en caso de golpe) será que todos los presidentes no estaremos dispuestos a permitir que quien se salga de la Cláusula siga lo más campante en el sistema internacional, en el sistema financiero internacional y en los organismos multilaterales", subrayó.