Italia
La capital italiana fue escenario de violentos disturbios después que el premier Silvio Berlusconi ganó votos de confianza en las dos cámaras del parlamento y sobrevivió por escaso margen a uno de los desafíos políticos más duros desde que preside el gobierno.
La policía antimotines empleó gases para dispersar a los manifestantes que intentaban incendiar autos, romper escaparates y chocar con la policía.
En la cámara baja los parlamentarios se enfrentaron a empujones, lo que obligó a suspender brevemente la votación.
Berlusconi logró por solo tres votos la confianza de la Cámara de Diputados, con lo que evitó su caída, aunque el resultado dificulta su futuro político.
Berlusconi obtuvo la confianza de las dos ramas del Parlamento, en particular de la Cámara de Diputados, donde alcanzó 314 votos a favor y 311 en contra y dos abstenciones, mientras en el Senado registró sin problemas 162 votos a favor sobre 308.
"Por fortuna Berlusconi existe. Si no existiera habría que inventarlo.
La era de Berlusconi no se ha acabado", clamó satisfecho Fabrizio Cicchitto, portavoz de los diputados del Pueblo de la Libertad (PDL), el partido de Silvio Berlusconi. La moción fue presentada tras un año de escándalos y críticas a la gestión del gobierno.