Francia
Las celebraciones de Año Nuevo, con sus espectaculares fuegos artificiales en el mundo entero, se vieron ensombrecidas por dos atentados, uno ante una iglesia de la ciudad egipcia de AlejandrÃa y el otro en un cuartel de Nigeria.
Al menos 21 personas murieron y 79 resultaron heridas en AlejandrÃa poco después de la medianoche en un atentado ante una iglesia. La bomba, de fabricación local, contenÃa trozos de metal "para alcanzar al mayor número" de personas posible. Pocas horas antes, cuatro personas murieron y al menos 21 resultaron heridas en un atentado con bomba en un cuartel de Abuja, la capital federal de Nigeria, indicó un responsable de los servicios de salud.
La bomba explotó en la noche del viernes en un mercado situado en el interior del cuartel, especialmente frecuentado la noche de Año Nuevo.
"La bomba estalló mientras la gente comÃa y bebÃa", precisó el jefe de defensa civil de la capital, Rabi Saidu.
En Egipto, al menos 5,000 personas asistieron anoche a los funerales de las vÃctimas del atentado, celebrados en el monasterio Marmina en King Mariut. Los asistentes no aceptaron las condolencias del presidente egipcio cuando el sacerdote que oficiaba la ceremonia trató de tramitirlas a los presentes, quienes respondieron gritando "¡No, no, no!"
Condena internacional
El papa Benedicto XVI pidió a la comunidad internacional que defienda a los cristianos contra los abusos y las intolerancias religiosas, tras el atentado contra una iglesia copta de AlejandrÃa que causó 21 muertos y fue condenado con firmeza por lÃderes polÃticos y religiosos de todo el mundo.
Durante la misa del 1º de enero en la basÃlica de San Pedro en Roma, Benedicto XVI afirmó que se necesita "el compromiso concreto y constante de los responsables de las naciones" para proteger a los cristianos.
De su lado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "condenó firmemente" los mortÃferos atentados perpetrados en Egipto y Nigeria la vÃspera de Año Nuevo, anunció este sábado la Casa Blanca en un comunicado.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, afirmó que no habÃa "ninguna justificación" para el atentado y recordó que "el derecho de los coptos cristianos de reunirse y profesar su religión libremente debe ser protegido".
Francia, Italia, Canadá, Gran Bretaña y Marruecos también condenaron el ataque. Expresaron la necesidad de que se defienda libertad religiosa y se promueva la tolerancia.
El presidente egipcio Hosni Mubarak se refirió a un "acto criminal odioso que apuntó contra la nación, coptos y musulmanes".
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, calificó el atentado de "acto criminal inhumano con el fin de desestabilizar nuestro hermano egipcio y sembrar la discordia entre musulmanes y cristianos" y llamó a celebrar misas en las iglesias palestinas para recordar a las vÃctimas.