Estados Unidos
Después de un año complicado en las relaciones bilaterales, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, visitará China en un intento por mejorar los nexos con ese país, convertido en una potencia militar emergente en el Pacífico y en un competidor global.
Las relaciones entre ambos países se han tensado recientemente en momentos en que el gigante asiático ha ampliado su poderío y alcance militar, sostenido disputas territoriales en el Pacífico con aliados de Estados Unidos y reducido a la nada los escasos vínculos militares con Washington.
Gates, quien viajó ayer a Asia, se reunirá con el presidente chino Hu Jintao, una semana antes de la visita de este a Washington.
En las reuniones programadas con Hu y jefes militares chinos, el titular del Pentágono prevé plantear la realización de conversaciones directas regulares entre autoridades militares de ambos países. Presidentes y diplomáticos sostienen conversaciones directas de manera cotidiana.
Ambos estamentos militares restablecieron a finales del 2010 vínculos limitados. Un funcionario cercano a Gates dijo que el secretario de Defensa pretende una mejora en los vínculos militares entre las dos naciones.
“Gates viaja con ánimo, optimismo y esperanza”, dijo el secretario de prensa del Pentágono, Geoff Morrell. Subrayó que Gates visitará una instalación nuclear importante en China y se reunirá con los principales jefes militares de ese país.
Sin embargo, existen pocas señales de que China acoja el tipo de compromiso integral que Gates considera evitará malentendidos y errores de cálculo peligrosos mientras China amplía su capacidad militar”.
“Hemos presentado bastantes de estos planteamientos antes”, expresó Morrell.
Competidores
China y Estados Unidos cada vez más compiten en los mercados mundiales por materias primas, capitales y tecnología.