Estados Unidos
Los médicos de la congresista Gabrielle Giffords se mostraron optimistas sobre sus posibilidades de sobrevivir tras ser baleada en la cabeza y dijeron estar "muy animados" porque puede responder a órdenes simples y porque lograron controlar sus hemorragias, mientras las autoridades buscan a un segundo sospechoso en el ataque.
La bala atravesó la cabeza de la demócrata Giffords del lado izquierdo de su cerebro, pero aún puede responder a órdenes, como la de cerrar una mano o levantar dos dedos, dijeron los cirujanos. El hecho que esté viva, dijeron, se debe entre otras razones a la buena suerte y a que los paramédicos la llevaron al quirófano en menos de 40 minutos.
"Esta es prácticamente la mejor situación posible", dijo el cirujano Peter Rhee. "Cuando recibes un disparo en la cabeza y la bala te atraviesa el cerebro, las probabilidades de que vivas son muy pequeñas y las probabilidades de que te despiertes y sigas órdenes son mucho más pequeñas. Esperemos que siga asÃ".
Atacante
Sigue siendo un misterio el motivo que llevó a un hombre armado a matar a seis personas y herir a 14 en total al atacar el sábado con un arma semiautomática una reunión de la congresista con votantes afuera de un supermercado de Tucson.
El FBI anunció que se podrÃan presentar cargos contra el atacante, mientras el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, anunciaba que las tareas ordinarias del cuerpo quedaban postergadas esta semana.
La PolicÃa dijo que el atacante estaba detenido y el FBI lo identificó como Jared Loughner, de 22 años. Amigos del joven dijeron que era un solitario fumador de marihuana al que el Ejército rechazó en el 2008 y que tuvo problemas de conducta en un instituto terciario local que terminó por abandonar.
En un principio, se pensó que el atacante habÃa actuado con un cómplice y la oficina del alguacil distribuyó una imagen tomada por una cámara de vigilancia de un hombre a quien se habÃa visto en su compañÃa cerca del lugar del ataque.
Pero más tarde las autoridades determinaron que no estaba involucrado, dijo el oficial Jason Ogan, de la oficina del alguacil del condado de Pima. Loughner habÃa comprado la pistola Glock de 9 milÃmetros el año pasado, dijo el director del FBI, Robert Mueller.