Cuba
La oposición cubana aplaudió este domingo las flexibilizaciones de viajes y envÃos de remesas dictadas por Estados Unidos y pidió al gobierno de Cuba haga "gestos" de correspondencia a la administración de Barack Obama.
"Es algo muy bueno para el pueblo de Cuba en estos momentos que la economÃa está por el piso", dijo Laura Pollán, lÃder de las Damas de Blanco -familiares de presos polÃticos-, tras su caminata dominical acompañada por una treintena de mujeres exigiendo la liberación de sus familiares.
Pollán añadió que estas medidas servirán también para despertar la conciencia "porque ¿cómo es posible si esto es un pueblo comunista (que) tenga que sobrevivir con las remesas capitalistas? Entonces no somos comunistas, somos comodistas (acomodados)".
El viernes, la Casa Blanca anunció que Washington permitirá el envÃo de remesas de estadounidenses a amigos en Cuba, los viajes de intelectuales, académicos, deportistas, artistas y comunidades religiosas, a la vez que otorgará licencias a los aeropuertos que lo soliciten para viajes a la isla.
"Es muy positivo este gesto", aseguró el economista opositor Oscar Espinosa Chepe, quien dijo esperar que "el gobierno de Cuba responda también con gestos a favor del mejoramiento de las relaciones con Estados Unidos".
Espinosa señaló que "una de las cosas que podrÃa hacer el gobierno es cumplir con la palabra empeñada y liberar a los 11 (prisioneros) para recuperar credibilidad internacional. También deberÃa liberar a (el contrista estadounidense Allan) Gross", detenido hace un año en Cuba bajo acusación de entregar medios "sofisticados" de comunicación a opositores.
Tras un diálogo con la Iglesia, el gobierno decidió liberar a 52 disidentes presos desde 2003, de los cuales fueron excarcelados 41 mientras restan 11 en prisión, que se niegan a emigrar a España, como la gran mayorÃa de liberados.
"Son pasos muy constructivos de parte del gobierno de Estados Unidos, pero habrÃa que exigir a ambos gobiernos que trabajen para normalizar las relaciones bilaterales", explicó el activista de derechos humanos, Elizardo Sánchez, quien se declaró escéptico "en cuanto a que el gobierno de Cuba responda de manera simétrica".