Brasil
El Ejército brasileño se sumó a las operaciones de rescate que avanzan a duras penas debido a las persistentes lluvias que devastaron varias ciudades de la sierra al norte de RÃo de Janeiro y dejaron al menos 626 muertos en cinco dÃas.
La prioridad de los militares y equipos de rescate es llegar a las zonas más aisladas, pero la tenaz lluvia que se inició el miércoles dificulta enormemente las operaciones y pone la zona bajo peligro de nuevos deslizamientos de tierra.
Un equipo de la Fuerza Aérea que debÃa desplazarse a Brejal, una área donde 80 personas estaban aisladas en el municipio de Petrópolis tuvo que suspender la búsqueda de vÃctimas, informó a los periodistas el comandante de la Defensa Civil, coronel Luiz Castro. "Tenemos dificultades con el clima.
Los helicópteros no logran hacer vuelos de larga distancia. Las condiciones climatológicas no nos permiten brindar atención a las personas aisladas en las áreas rurales", dijo el coronel Pedro Machado, comandante de los Bomberos de RÃo, en entrevista a la radio informativa CBN.
Las dificultades para el rescate por tierra son aún mayores. "Aquà cambió la geografÃa. Las carreteras desaparecieron, uno agarra un mapa, y nos encontramos con otra montaña que ni existÃa, hay que abrir camino para llegar a los lugares", señaló el jefe de los bomberos.
Lluvias mortales
Las lluvias dejaron además a más de 14,000 personas sin hogar y una decena de zonas agrÃcolas aisladas y los alimentos, agua potable y medicinas comenzaban a escasear. Las Fuerzas Armadas se integraron a las operaciones de rescate. Fueron enviados 586 efectivos militares, 12 helicópteros, unos 74 vehÃculos y cuatro excavadoras, además de dos hospitales de campaña y generadores de electricidad, informó el gobierno en un comunicado.
Además, la fuerza nacional del Ejército envió 225 efectivos, entre estos 80 bomberos militares especializados en rescate.
El cuartel general de los militares fue instalado en la Granja Comary, el popular centro de entrenamiento de la selección nacional de fútbol, situado en Teresópolis, un municipio fuertemente afectado por la tragedia que provocó la muerte de 268 personas.