Emiratos Árabes Unidos
Las fuerzas de seguridad de Bahréin instalaron retenes y salieron a patrullar las calles luego que grupos de oposición llamaron en sitios de Internet a grandes protestas contra el gobierno, que serían las primeras en el Golfo Pérsico desde la revuelta egipcia.
El amplio operativo de seguridad parecía dirigido hacia la mayoría chií del reino, que encabezaba los llamados a protestar hoy y era una muestra de la creciente preocupación del régimen suní, que ya repartió dinero en efectivo y prometió reformas a los medios de comunicación en un intento de calmar el descontento.
Un importante activista por los derechos humanos predijo que habrá “caos y derramamiento de sangre” si el gobierno intenta reprimir las manifestaciones.
El diminuto reino de Bahréin es uno de los estados más inestables del Golfo y tiene alta importancia estratégica para Estados Unidos, ya que alberga a su Quinta Flota.
La comunidad chií, casi 70% de la población, hace tiempo denuncia una discriminación sistemática de la dinastía gobernante suní.