Yemen
La Policía de Yemen se enfrentó con manifestantes que marchaban por tercer día seguido para pedir una reforma política y la renuncia del presidente Alí Abdulá Saleh, animados por los sucesos ocurridos en Egipto.
Varios miles de opositores, incluidos muchos estudiantes universitarios, intentaron llegar a una plaza céntrica en la capital Saná, pero policías armados con porras los obligaron a retroceder. Los manifestantes cantaban “la gente quiere derrocar al régimen”.
El derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak al cabo de un levantamiento popular de 18 días animó a los manifestantes yemeníes y suscitó interrogantes sobre la estabilidad de este y otros gobiernos aliados de Occidente en la región.
Saleh lleva tres décadas en el poder y ha intentado reducir la tensión al prometer que no se presentará a un nuevo mandato cuando el vigente termine en 2013.
Testigos relataron que varios manifestantes sufrieron lesiones y 23 fueron detenidos por la Policía. Agregaron que policías vestidos de civil con dagas y palos se sumaron a las fuerzas de seguridad para expulsar a los manifestantes.
El sábado, los manifestantes habían intentado llegar a la plaza Tahrir (Liberación), pero las fuerzas de seguridad se lo impidieron. Miembros del partido de gobierno llegaron a la plaza en autobuses con carpas, agua y comida, para evitar que los opositores ganaran el terreno.
El domingo, funcionarios locales les distribuyeron qat, una planta cuyas hojas los yemeníes mastican a manera de estimulante, a los policías de civil y simpatizantes oficialistas que pasaron la noche en la plaza, dijeron testigos.
La Policía instaló alambres de púas alrededor de la plaza para evitar que fuera tomada por los manifestantes.