Honduras
Las revueltas que están viviendo los países árabes tienen su origen en el descontento popular por el continuismo de los gobiernos, dijo ayer el analista político Raúl Pineda.
Aseguró que si bien es cierto la situación en el Medio Oriente es distinta a la de América Latina, en el fondo hay cierto parecido, sobre todo porque a la gente no le gusta que los gobernantes utilicen las ventajas que les da el poder para mantenerse.
"Lo importante de valorar, como punto de coincidencia, es el hecho de que hoy la democracia está fuertemente arraigada en la sociedad", dijo Pineda. Reconoció que la democracia en América Latina tiene falencias que hay que corregir, como la corrupción y la falta de participación ciudadana.
La vaca sagrada del siglo XXI
Según Pineda, "la democracia se ha convertido en la vaca sagrada del siglo XXI y en el poder de las nuevas formas de comunicación. A eso se agrega un rechazo al continuismo, que hace que no entiendan la importancia de la alternabilidad en el ejercicio del poder. Los regímenes que han fundamentado su continuidad desde la instalación de asambleas constituyentes promocionadas desde el mismo ejercicio del poder, están condenados más temprano que tarde a colapsar", añadió.
"Este es el espejo en que deben verse algunas democracias sudamericanas y recordar el pensamiento de Bolívar. Nada es tan peligroso como la continuidad de una persona en el ejercicio de la autoridad pública".
Dijo que "ese fue el error de don Manuel Zelaya, no tenía un carisma o un liderazgo ni una estructura lo suficientemente consolidada para impulsar un proyecto político como el que estaba protagonizando".
Pineda justificó el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 en Honduras. "Lo que pasó en Honduras no es motivo para poner un carnaval, para celebrar, pero fue necesario para preservar la institucionalidad democrática y dejar un mensaje claro a la clase política. El pueblo hondureño quiere este sistema, pero necesita urgentemente su perfeccionamiento".
"Todo se construye en base a momentos y coyunturas. En Honduras este no es el momento para pensar en un mecanismo de reelección por la vía legal".