Estados Unidos
El Discovery, el más antiguo y venerado de los tres transbordadores estadounidenses, aterrizó ayer por última vez tras concluir con éxito el histórico último vuelo de su carrera espacial, para convertirse en adelante en una pieza de museo.
El tren de aterrizaje de la nave con seis astronautas a bordo tocó la pista del Centro Espacial Kennedy cerca de Cabo Cañaveral (Florida, sureste) a una velocidad de 360 km/h bajo un cielo azul y tras un vertiginoso descenso de 65 minutos.
"Hicieron muy buen trabajo y un aterrizaje perfecto", dijo un controlador del Centro de la NASA en Houston (Texas, sur) al comandante a bordo del Discovery, Steve Lindsey, según comunicaciones retransmitidas por la televisión de la agencia espacial estadounidense NASA.
"Esta leyenda estuvo 365 días en el espacio", informó. Y agregó que, con sus 39 misiones, el Discovery recorrió 149 millones de millas (cerca de 239 millones de kilómetros).
Éste es el comienzo del fin de 30 años de programa espacial de vuelos tripulados de Estados Unidos, que culminará luego de que la NASA envíe al espacio a la nave Endeavour el 19 de abril y la Atlantis el 28 de junio.
El Discovery, que efectuó su primer vuelo el 30 de agosto de 1984, ha dado vuelta a la Tierra 5,830 veces, a 28,000 km/h.
Ahora será enviado a un museo, probablemente al del Aire y del Espacio del Instituto Smithsonian de Washington, hacia fin de año.
"El Discovery es una nave espacial asombrosa que ha servido muy bien al país", dijo en un comunicado el jefe de la NASA, Charles Bolden, un ex astronauta que fue en su momento comandante a bordo del Discovery. Bolden recibió en persona a la tripulación del Discovery en la pista de la base espacial.
La televisión de la NASA retransmitió en directo las imágenes.