HaitÃ
Puerto PrÃncipe sigue inundado de carpas plásticas donde se refugiaron cientos de miles de haitianos que perdieron sus casas en el terremoto de 2010, y nadie sabe si las confusas elecciones a las que se encamina el paÃs ayudarán a resolver esta urgencia.
A poco más de un año del sismo hay campamentos rodeados de basura y escombros por todas partes. Frente al aeropuerto, en las colinas que trepan hacia los barrios altos, en los alrededores del derrumbado Palacio de Gobierno.
"Necesitamos que haya elecciones porque el paÃs está parado hasta que llegue un nuevo gobierno", se queja Franc Miot, un haitiano que trabaja como contratista para las organizaciones internacionales de ayuda.
"Resolver la situación de los campamentos es muy difÃcil, hace falta decisión polÃtica", según Miot. "La gente no quiere irse porque es allà donde reciben ayuda todos los dÃas. Muchos tienen comida, agua y luz como nunca antes", explicó.
Las elecciones presidenciales del domingo están bajo una fuerte incertidumbre y tensión polÃtica ante el posible regreso el jueves del ex presidente Jean Bertrand Aristide al paÃs, tras siete años de exilio en Sudáfrica.
Directivos de las ONG que trabajan en Puerto PrÃncipe se reunieron en las últimas horas para analizar la situación y coordinar acciones en común.
"A todos nos preocupa que las elecciones puedan convertirse en otro problema más que en una solución", dijo Shanti Matiste, una haitiana que trabaja con la Cruz Roja local.
Estados Unidos reiteró ayer su pedido a Aristide de postergar su viaje de regreso para no perturbar la segunda vuelta de la elección presidencial.