Japón
Las autoridades japonesas tropezaron ayer con nuevos obstáculos para enfriar los reactores de la central de Fukushima (este), en momentos en que se teme la llegada de lluvias radiactivas tras la catástrofe que ha causado ya más de 21,000 muertos y desaparecidos. La anunciada llegada de lluvias al norte del paÃs hizo que muchos japoneses teman precipitaciones radiactivas.
"Un cierto número de personas" en Tokio y en el norte de Japón llamaron a las autoridades para preguntarles si las precipitaciones previstas podÃan estar contaminadas.
"Los niveles actuales no presentan un riesgo para la salud", les contesta el adjunto al jefe de gabinete del primer ministro, Tetsuro Fukuyama.
Las autoridades niponas afirman que los niveles de irradiación existentes no son peligrosos más allá de una zona de 30 km alrededor de la central.
Problemas
Los responsables de la central de Fukushima se encuentran ante un dilema: para restablecer el tendido eléctrico y poner en funcionamiento los sistemas de refrigeración hay que interrumpir el vertido de agua sobre los reactores 3 y 4, los que plantean más problemas, exponiéndose asà a un aumento de la temperatura.
"La presión en el interior del recinto de confinamiento del reactor 3 aumenta", declaró un responsable de la agencia de seguridad nacional. Por lo tanto -explica- la operadora se verá obligada a abrir las válvulas para aflojar la presión.
"Esto significa que habrá un escape de sustancias radiactivas al exterior", añadió.
Ante estos escollos, la operadora Tokyo Electric Power (Tepco) no pudo restablecer el suministro eléctrico en la central ayer. El sábado ya lo intentó, pero fue en vano.
"La electricidad aún no ha sido restablecida porque hace falta hacer algunas comprobaciones, en zonas bañadas con agua de mar", con el fin de evitar un cortocircuito, explicó un portavoz de Tepco, Fumiaki Hayakawa.
El restablecimiento de la electricidad es esencial para poner en marcha las máquinas que bombean el agua en el sistema de refrigeración de los reactores.
Desde el sábado se ha intensificado la refrigeración de los reactores con camiones cisternas equipados con cañones de agua que vertieron en 13 horas más de 2,000 toneladas de agua marina sobre el reactor número 3. Ayer se llevó a cabo una operación similar en el número 4, pero a distancia para evitar la exposición de personas a elevados niveles de radiación. Siete socorristas de Fukushima se expusieron a niveles de radiaciones superiores a 100 milisieverts, el umbral a partir del cual se puede enfermar de cáncer más tarde.
Pero siguen trabajando en la central, precisó Tepco, ya que después del accidente se subió el lÃmite anual admisible de 50 a 250 milisieverts.
El gobierno anunció que dejará de funcionar. Si la operadora privada Tokyo Electric Power (Tepco) ratifica esta decisión, Fukushima se convertirÃa en la mayor ruina nuclear del mundo, por delante de Chernobyl, que tenÃa cuatro reactores cuando se produjo el accidente, en 1986.
Pero no se puede dejar el lugar al abandono, la central debe ser puesta bajo control para evitar que el combustible utilizado entre en fusión y produzca una masiva contaminación medioambiental.
Alimentos
En el exterior de la zona de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central, se han detectado niveles de radiactividad anormales en leche y espinacas, y en la región de Tokio y la prefectura de Ibaraki, más al norte, se encontraron rastros de elementos radiactivos en el agua del grifo.
Pese a que las autoridades multiplicaron los mensajes tranquilizadores, los japoneses prestan más que nunca atención a lo que comen y a la higiene en general.
Para el agua, las dosis de yodo radiactivo (yodo 131) y de cesio 137 halladas son bastante inferiores al tope legal, recalcó el ministerio de Ciencias. En el noreste del paÃs, la situación humanitaria es delicada para los 400,000 siniestrados del sismo y tsunami del 11 de marzo. El balance del sismo y del tsunami superó el domingo por la noche los 21,000 muertos y desaparecidos, con 8,450 vÃctimas mortales confirmadas por la PolicÃa. "Necesitaremos equipamientos para más de 15,000 cuerpos", declaró el jefe de la policÃa de la prefectura de Miyagi, una de las más devastadas por la catástrofe.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, prevé viajar el lunes por la mañana a la ciudad de Ishinomaki para reconfortar a los sobrevivientes.