Guatemala
La Iglesia Católica de Guatemala deploró ayer el divorcio que iniciaron ante la justicia el presidente, Álvaro Colom, y su esposa, Sandra Torres de Colom, para evadir un mandato constitucional que prohíbe la candidatura presidencial de la primera dama en los comicios de este año.
“Es feo lo que se hace. El matrimonio es la base de la familia, es un sacramento y es sagrado. Este divorcio que está en trámite por motivos políticos es el reflejo de la avaricia de los políticos de Guatemala”, dijo el sacerdote Carlos Amado en la misa dominical en el templo de Santa Ana.
El ocho de marzo, tres días antes de pedir el divorcio, Torres había lanzado su candidatura en una jornada de movilizaciones, en las cuales militantes del oficialismo, encuadrados por dirigentes y alcaldes, salieron a bloquear calles de la capital para pedirle a la primera dama que corriera por la presidencia.
El jueves, en conferencia de prensa, Colom reconoció que la candidatura de Torres en realidad fue decidida el “6 de marzo”, dos días antes de aquellas manifestaciones. En esa ocasión también se resolvió que se divorciarían.
Considerada una mujer de carácter fuerte, Torres dijo que se la critica “porque me estoy divorciando del Presidente, pero me estoy casando con la gente, con el pueblo” y luego derramó lágrimas al reconocer que sigue sintiendo “un amor grande y sólido” por su marido.
La decisión de divorcio con fines políticos desató furibundas críticas contra la pareja presidencial e incluso hubo juristas que especularon con un posible delito de fraude.