Cuba
El ex presidente estadounidense Jimmy Carter inició el lunes una visita de tres dÃas a Cuba para debatir con el gobernante Raúl Castro posibilidades de mejorar la relación bilateral, crispada por el encarcelamiento del contratista norteamericano Alan Gross.
Nueve años después de su primera visita a la isla, el ex mandatario, de 86 años, llegó a La Habana en compañÃa de su esposa Rosalynn, en misión privada, no gubernamental, para conocer las reformas económicas de Raúl Castro y bajar la tensión entre ambos paÃses sin nexos diplomáticos desde 1961.
Carter, figura polÃtica estadounidense más importante que ha visitado Cuba en medio siglo de gobierno comunista, se reunió con lÃderes de la comunidad hebrea y con el cardenal Jaime Ortega.
El ex presidente se mostró "complacido" por el diálogo iniciado por el cardenal y el presidente Raúl Castro, que condujo a la liberación de más de un centenar de presos y expresó "vivo interés" por el trabajo pastoral de la Iglesia Católica en Cuba, dijo una nota del Arzobispado de La Habana.
Por su parte, el cardenal Ortega consideró "positivo" en el encuentro de una hora.
La visita de Carter generó expectativas sobre una gestión en favor de Gross, arrestado en diciembre de 2009 y condenado el pasado 12 de marzo a 15 años de cárcel, acusado por Cuba de entregar equipos de comunicación a opositores y desarrollar un plan de redes informáticas clandestinas para desestabilizar a la revolución.
Washington, que no acepta un acercamiento con La Habana mientras Gross esté preso, lo reconoce como empleado de una empresa subcontratada por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) del Departamento de Estado, pero dice que sólo daba celulares a grupos judÃos en la isla, cuyos lÃderes negaron contacto con él.
"No se habló nada de eso, en realidad no hablamos nada de polÃtica, le explicamos sobre la comunidad judÃa en Cuba", dijo Adela Dworin, presidenta de Comunidad Hebrea de Cuba, al ser consultada por la prensa si habló con Carter sobre Gross.
A pesar de no ser misión oficial, el gobierno de Barack Obama y la familia Gross dijeron esperar que Carter, de reconocido talante negociador, busque una liberación "humanitaria" del contratista, de 61 años y quien encara problemas de salud y familiares.
"No habrÃa venido a La Habana si no tuviera la esperanza de lograr algo concreto", comentó un diplomático occidental, quien estimó que el gobierno no darÃa a Gross a oficiales estadounidenses, pero podrÃa decidir liberarlo por razón humanitaria y entregarlo a Carter.
El ex presidente, quien en su gobierno (1977-1981) buscó normalizar las relaciones con Cuba, se reunirá con Raúl Castro el martes en el Palacio de la Revolución, luego de que visite el antiguo Convento de Belén.
Según el Centro Carter, el ex presidente norteamericano está interesado en conocer sobre las reformas de Raúl Castro, que incluyen un apertura al sector privado y el recorte de más de un millón de empleos estatales, y las cuales deben ser refrendadas en el VI Congreso del gobernante Partido Comunista (PCC) en abril.
En su viaje de 2002, Carter tuvo varias reuniones con el entonces presidente Fidel Castro, de 84 años, quien podrÃa recibirlo esta vez en su casa, ahora ya retirado del gobierno.
En su anterior visita, Carter, Premio Nobel de la Paz 2002, condenó el embargo estadounidense, pero avaló también públicamente un proyecto opositor de apertura democrática y se reunió con una veintena de disidentes.
Durante su gobierno, eliminó en 1977 las restricciones impuestas por el embargo a los estadounidenses para viajar a Cuba -restauradas en 1982 por Ronald Reagan-, y ocurrió el éxodo de Mariel en 1980, cuando 125.000 cubanos emigraron a Estados Unidos.
Bajo su gestión, ambos paÃses abrieron oficinas de intereses en La Habana y Washington, cuyos actuales representantes, el cubano Jorge Bolaños y el estadounidense Jonathan Farrar, acudieron al aeropuerto a recibirlo.