Libia
La OTAN decidió asumir el mando de las operaciones militares en Libia, en un momento en el que los insurgentes progresan, al tiempo que se intensifican los esfuerzos para encontrar una solución diplomática al conflicto antes de una reunión crucial el martes en Londres.
“Hemos solicitado al alto mando operacional de la OTAN que implemente la ejecución de esta operación inmediatamente”, afirmó el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, en un comunicado.
Presionados por las potencias occidentales, especialmente Estados Unidos e Italia, para tomar el mando lo antes posible, los 28 embajadores de los países miembros de la OTAN reunidos en Bruselas, dieron la luz verde a un traspaso del mando, superando las inquietudes mostradas, por motivos diferentes, por Francia y Turquía.
“Nuestro objetivo es la protección de los civiles y de las zonas habitadas que estén bajo amenaza de ataques del régimen de Gadafi”, agregó el secretario general.
“La OTAN implementará todos los aspectos de la resolución (1793) de la ONU. Nada más, nada menos”, insistió.
Insurgentes avanza
Mientras en Libia, bombardeos de la coalición internacional sacudían por primera vez Sirte, la ciudad natal de Moamar Gadafi, mientras los rebeldes avanzaban rápidamente hacia ese bastión del régimen con la esperanza de continuar hacia Trípoli.
Después de la puesta de sol también comenzaron intensos bombardeos sobre la capital de Libia, donde al menos se escucharon nueve detonaciones sonoras y el ruido de baterías antiaéreas, dijo un reportero de The Associated Press en la ciudad.
Horas antes los insurgentes recuperaron el control de Ras Lanuf y de Brega, dos complejos petroleros cruciales a un costado de la carretera costera que va desde la mitad oriental del país hacia Sirte y luego a la capital.
Los rebeldes avanzaban con rapidez hacia el oeste, en un camino que ya habían recorrido pero que no pudieron concluir la primera vez que lo intentaron. En esta ocasión, las fuerzas aéreas más poderosas del mundo les facilitaron la ruta al atacar a los militares de Gadafi la semana pasada.
Sirte está ubicada en un sitio estratégico a aproximadamente la mitad del camino entre el este controlado por los insurgentes y el oeste del país, donde Gadafi sigue al mando, a un costado de la carretera costera.
Se le considera un bastión de los simpatizantes del gobernante, por lo que a los rebeldes les será difícil tomarla, y se dice que sus accesos han sido convertidos en campos minados. Si los insurgentes logran tomarla adquirirán un enorme impulso en su marcha hacia la capital.
Después del anochecer algunos corresponsales extranjeros en Sirte reportaron haber escuchado explosiones y cazas que sobrevolaban la ciudad, la cual estaba llena de soldados que patrullaban. La televisión estatal libia confirmó las redadas aéreas sobre Sirte y Trípoli.
Los habitantes de la disputada ciudad de Misrata en el oeste de Libia reportaron enfrentamientos en las últimas horas en áreas residenciales entre los insurgentes y las fuerzas partidarias de Gadafi, que disparaban desde tanques.
Misrata es una de dos ciudades en el occidente del país que se han levantado contra el régimen y a consecuencia de ello sufrieron duras represiones. Está ubicada entre Trípoli y Sirte.
En Washington, el secretario de Defensa Robert Gates dijo que no podía ofrecer una fecha específica para marcar el fin de las operaciones militares internacionales en Libia, en momentos en que el gobierno del presidente Barack Obama intenta justificar el ingreso de Estados Unidos a una guerra más en el mundo musulmán.
Los ataques aéreos han hecho estragos en las fuerzas del gobernante libio, lo cual ha permitido que los insurgentes avancen cuando hace menos de dos semanas parecían a punto de ser derrotados.
Ahora que los insurgentes recuperaron el control de Ras Lanuf y de Brega están haciendo planes tentativos para explotar el recurso natural más valioso de Libia.
EE UU al frente
Estados Unidos siguió siendo el sábado y el domingo el principal ejecutor de los ataques aéreos en Libia entre los países de la coalición internacional, a pesar de la toma del mando de las operaciones por la OTAN, según datos del Pentágono.
De las 167 misiones llevadas a cabo entre las 19H30 GMT del sábado y las 15H00 GMT del domingo, más de la mitad, en concreto 97, fueron con aviones estadounidenses, dijo el Departamento de Defensa de ese país.
Esta cifra es un poco inferior al 62% de operaciones con aparatos estadounidenses desde que empezaron los ataques el 19 de marzo.
Niegan alianza
Las fuerzas aliadas en Libia no están coordinadas con los rebeldes y su misión se reduce a proteger a los civiles de ataques o de amenaza de ataques, dijo una fuente del ejército estadounidense.