Libia
El líder libio Muamar Gadafi busca al parecer una vía diplomática para salir del conflicto en Libia, idea rechazada por los rebeldes, mientras que Estados Unidos decidió prologar el lunes sus bombardeos en Libia, cuyo ritmo había disminuido debido al mal tiempo.
Frente a la revuelta popular y a las presiones de la comunidad internacional, Gadafi apuesta a la imagen reformista de su hijo Seif al Islam o a la división del país para conservar el poder, pero según algunos allegados al régimen y la oposición, ya es "demasiado tarde".
Al menos dos hijos del dirigente libio, Seif al Islam y Saadi, propusieron una transición hacia una democracia constitucional dirigida por Seif al Islam, que contempla el pase a retiro político de su padre, informó el diario New York Times.
"Son todos criminales de guerra. Hablar de tal transición es una humillación para el pueblo libio libre y todos los mártires de la libertad", dijo uno de los portavoces de los insurgentes en la ciudad rebelde de Misrata (oeste).
"No queremos ver más a ese criminal y su familia salvo detrás de las rejas", agregó.
Esa transición había sido encarada en septiembre de 2009, cuando Gadafi propuso que su hijo Seif al Islam dirigiera los "asuntos internos del país".
Pero el régimen no acompañó esa iniciativa, lo que "seguramente lamenta en este momento", dijo un allegado.
Para mantenerse en el poder, el clan Gadafi, debilitado por varias deserciones en los círculos más próximos, podría también apostar a la división del país, dejando el este en manos de la oposición.
A fines de febrero, Gadafi había propuesto un "poder autónomo" para varias regiones de Libia, que antaño estaba dividida en tres partes: Fezzan (sur), Tripolitania (oeste) y Cirenaica (este).
Bombardeos
Las fuerzas leales y rebeldes combatían ayer cerca del puerto petrolero de Brega, 800 km al este de Trípoli, provocando la huida de centenas de familias.
"Bombardean el centro de la ciudad. Nadie nos protege", dijo a la AFP una mujer beduina. "Los soldados de Gadafi tiran contra todos los que salen a la calle. No hay más agua ni electricidad", agregó su marido. Los rebeldes lograron acercarse a la ciudad pero fueron rechazados por la artillería pesada de las fuerzas de Gadafi, mejor armados y organizados que los insurgentes y que no ceden terreno a pesar de los bombardeos de la OTAN.
Los rebeldes lograron acercarse a la ciudad pero fueron rechazados por la artillería pesada de las fuerzas de Gadafi, mejor armados y organizados que los insurgentes y que no ceden terreno a pesar de los bombardeos de la OTAN.
"Cuando oyen los aviones, los hombres de Gadafi se esconden en las casas o en los edificios. Cuando hay silencio, nos atacan", dijo Said Bohlega, un técnico petrolero que se sumó a la insurrección.