Brasil
Pamela tiene 13 años y ahora no quiere volver a su escuela, la Tasso da Silveira, en la periferia de RÃo de Janeiro, porque tiene miedo que se repita un tiroteo como el de ayer, al que sobrevivió pero en el que perdió a su amiga Larissa y a otros once compañeros.
El responsable de la matanza es Wellington Menezes de Oliveira, un ex alumno que se armó con dos revólveres y abrió fuego en el interior de la escuela municipal Tasso de Silveira.
El joven mató a 11 estudiantes, incluyendo diez niñas, y acabó suicidándose al verse sorprendido por varios policÃas que patrullaban la zona.
Al menos 18 personas más, en su mayorÃa estudiantes, resultaron heridos y se encontraban en hospitales locales. Por lo menos cuatro estaban graves.
La matanza
El ataque ocurrió a la hora de llegada de los estudiantes a la escuela primaria municipal Tasso da Silveira, del barrio popular de Realengo, a la que asisten unos 400 alumnos de entre 9 y 14 años.
El ex alumno accedió al edificio, bajo el pretexto de dar una conferencia. Según un barrendero que presenció la escena, Wellington llegó hasta un aula donde unos 40 niños asistÃan a una clase de portugués pasadas las ocho de la mañana.
"Sin decir nada, sacó una pistola de la mochila y empezó a disparar. La policÃa llegó y él intentó subir a la siguiente planta. Cuando vio que estaba cercado, se pegó un tiro en la cabeza", explicó Dorival Porto Rafael a la prensa brasileña.
La carta
Wellington dejó una carta incongruente cargada de referencias religiosas y en la que anunció su suicidio.
"Deben saber que los impuros no podrán tocarme sin guantes, solamente los castos o los que perdieron sus castidades luego del casamiento y no se envolvieron en adulterio podrán tocarme sin guantes", reza la carta encontrada por la policÃa en las ropas de Wellington.
El joven da señales de arrepentimiento por la matanza que se disponÃa a perpetrar: "Necesito la visita de un fiel seguidor de Dios a mi sepultura al menos una vez. Que rece... pidiendo el perdón de Dios por lo que hice y rogando para que, en su llegada, Jesús me despierte del sueño de la muerte para la vida".