Israel
Miles de peregrinos cristianos atestaron las calles empedradas y estrechas de la antigua Jerusalén con motivo del Viernes Santo para conmemorar la crucifixión de Jesús ocurrida hace 2,000 años en esa misma ciudad.
La multitud de cristianos visitantes y locales recorrió el último trayecto que siguió Jesús por la llamada VÃa Dolorosa. El trayecto concluye en la iglesia antigua del Santo Sepulcro, levantada en el lugar donde, según la tradición, Jesús fue crucificado e inhumado, y donde resucitó dos dÃas después, el Domingo Santo.
Testimonios
"Toda mi vida quise cumplir este deseo: Venir un dÃa aquà y rezar en Jerusalén. QuerÃa recorrer el trayecto de mi señor", dijo el peregrino Roshan Futson, proveniente de Toronto, Canadá.
"Se siente una energÃa especial, un amor especial. No puedo explicarlo", dijo otro peregrino, Midrag Ivanovic, de Belgrado, Serbia. Ivanovic cargaba a cuestas una cruz enorme de madera por la VÃa Dolorosa. Los calendarios de las iglesias Ortodoxa y Católica coinciden este año, asà que ambas corrientes cristianas conmemoran juntas la Semana Santa. La superposición obligó a hacer arreglos cuidadosos para evitar conflictos entre las diversas ceremonias y las diversas procesiones.
Los judÃos celebran esta fecha el festival del Pésaj, que dura una semana, y el sector judÃo de la ciudad también estuvo lleno de visitantes.
Las autoridades israelÃes desplegaron una numerosa fuerza policial en la Ciudad Antigua, en la cual existen sitios sagrados para los judÃos, los cristianos y los musulmanes. Herman Backhaus, de Munster, Alemania, dijo que su visita a Jerusalén le recordaba que Jesús "vivió de verdad y su mensaje no murió con él en la cruz".