China
Durante años, se ha alimentado al gigante de las exportaciones chinas con fábricas altamente eficientes, mano de obra barata y una flotilla de barcos de carga capaces de transportar enormes volúmenes de juguetes, textiles, aparatos electrónicos y otros bienes a cada rincón del mundo.
Sin embargo, hay un eslabón sorprendentemente débil en la cadena Hecho en China.
Típicamente, transportar esos bienes de la planta a uno de sus enormes puertos -a menudo un recorrido de menos de dos horas- significa depender en una compañía independiente de camiones.
Y, a pesar de lo vital que es el transporte en camiones para la poderosa maquinaria de exportaciones, pareciera que el gobierno chino ignora los inconvenientes de lo que los analistas dicen es una forma cada vez más desorganizada, ineficiente e, incluso, costosa de transportar las mercancías de las fábricas a los puertos.
Las recientes protestas y manifestaciones de los choferes han subrayado el estatus débil del transporte.
Recientemente, en un despliegue inusualmente audaz de enojo público, 2,000 camioneros se fueron a la huelga en Shanghái para quejarse del costo creciente del combustible y de las tarifas gubernamentales injustas.
Algunos manifestantes arrojaron piedras, trataron de voltear patrullas policiales e hicieron añicos los parabrisas de los choferes que se negaron a unirse a la huelga.
Finalmente, el gobierno municipal de Shanghái terminó la huelga de tres días deteniendo a manifestantes y amenazando a los organizadores de la huelga, y también prometió bajar algunas de las tarifas que las compañías de transportes deben pagar para usar las carreteras y los puertos.
Proyecciones
de crecimiento
Sin embargo, persisten los retos que representa el transporte para los 1,500 billones de dólares en exportaciones -y podrían aumentar más, ahora que las fábricas grandes empezaron a reubicarse en regiones más pobres y tierra adentro para ahorrar en costos laborales-.
“Nuestra preocupación es que estas fábricas se alejen de la costa, no se podrán mantener los estándares del servicio”, señaló Ken Glenn, un directivo de APL, una compañía de transporte. “Los ferrocarriles y las barcazas están menos desarrollados”.
Dentro de China, miles de pequeñas compañías de transporte, muchas de propiedad familiar, compiten prometiendo entregas de bajo costo. Entonces, sobrecargan los vehículos de 18 ruedas en formas arriesgadas, pagan sobornos para evitar a los inspectores carreteros y esperan sacar a duras penas una pequeña ganancia.
No obstante, con los precios mundiales del petróleo provocando un aumento en el costo del combustible, muchos camioneros dicen que se dirigen a la bancarrota.
“Pagamos muchísimo más dinero por el combustible que hace tres años, pero nos pagan lo mismo por el flete”, explicó Qi Zhenwei, dueño de camiones estacionados en arenoso garaje cerca de uno de los puertos más activos de Shanghái. “¿Cómo se supone que sobreviva?”.
Defensores
Mark Millar, un experto en logística china en la firma M Power Associates en Hong Kong, ve al transporte en China como “un sector gravemente fragmentado y brutalmente competitivo”.
“La mayoría de los choferes son operarios y dueños, y para poder ganar dinero, transportan más carga de lo que se supone puede llevar el camión”, dijo Millar. “Obviamente, no es un modelo sano”.
No todo el transporte en China es tan improvisado. Algunas compañías mundiales transportan mercancías en camiones con contenedores sellados de la fábrica al muelle, a veces, acompañados por escoltas.