Japón
Un automóvil moderno es una computadora sobre ruedas.
Un coche tÃpico tiene más o menos 100 sistemas electrónicos para las ventanillas, los mapas de navegación en el tablero y los inyectores de combustible, asà como muchas más operaciones.
No sorprende que el terremoto de magnitud 9.0 que derribó a una de las principales fábricas de chips automotores del mundo asestara un golpe tan severo y duradero a la industria automotriz mundial.
Desde el sismo del 11 de marzo, la falta de chips de esta planta es una gran razón por la que la producción de automóviles se ha reducido a la mitad en Japón, y avanza muy lentamente en algunas fábricas de Estados Unidos y otros paÃses.
Ejecutivos de la planta en esta ciudad reconocieron recientemente que esta relación crÃtica en la cadena de suministro se restaurÃa solo gradualmente, a pesar de los esfuerzos las 24 horas del dÃa de un ejército de trabajadores para reparar los daños causados por el terremoto: paredes cuarteadas, techos colapsados y descomposturas del equipo.
La fábrica aquÃ, a 113 kilómetros al noreste de Tokio, pertenece a Renesas Electronics, proveedor de un 40% del mercado mundial de estos chips cruciales, conocidos como microcontroladores automotores.
Si se tratara de la industria de las computadoras, los clientes ya habrÃan encontrado proveedores alternos para sus chips especializados.
Sin embargo, debido a la forma en la que ha evolucionado la industria automotora en la era digital, por lo general, se hacen los microcontroladores especiales para cada modelo.