Reino Unido
La nube de cenizas expulsada por el volcán islandés Grimsvötn dejó en tierra ayer a miles de pasajeros en Escocia y amenazaba con paralizar el tráfico aéreo en el norte de Europa, aunque un cierre de gran amplitud del espacio aéreo no está contemplado, según la Comisión Europea.
"La nube ha alcanzado Escocia e Irlanda del Norte", explicó el jefe de operaciones del organismo de control del tráfico aéreo europeo Eurocontrol, Brian Flynn.
"A final de la jornada, la nube deberÃa alcanzar el sur de Escandinavia, Dinamarca y parte del norte de Alemania".
"Posteriormente, deberÃa continuar hacia el sur y alcanzar primero Francia y después España, pero es difÃcil saber cuándo", añadió.
La Comisión Europea anunció este martes que no prevé un cierre de gran dimensión del espacio aéreo de la Unión Europa (UE).
Los europeos deben prepararse para "una semana muy difÃcil para los pasajeros y las compañÃas aéreas", declaró a la prensa el comisario de Transporte, Siim Kallas, pero "no anticipamos un cierre de gran magnitud de nuestro espacio aéreo como lo ocurrido el año pasado".
"Las cenizas (del volcán) son diferentes, las condiciones meteorológicas son diferentes y la respuesta europea es diferente" con una coordinación reforzada entre las autoridades nacionales, que deben decidir si cierran su espacio aéreo, precisó.
Unos 500 vuelos fueron anulados el martes en Europa, anunció Eurocontrol. AerolÃneas como British Airways, KLM, Easyjet y Aer Lingus suspendieron sus vuelos con destino o final en Escocia hasta, por lo menos, este martes por la tarde.
Una información alentadora de la Oficina Meteorológica islandesa indicó que la nube de cenizas siguió retrocediendo en la noche y la madrugada.