Israel
Un ministro israelí acusó ayer a Egipto de haber violado un acuerdo al decidir abrir la víspera y de forma permanente su frontera con la franja de Gaza.
"Es un acontecimiento desagradable, pues los acuerdos firmados deben ser respetados, y espero que la comunidad internacional diga unánime y muy claramente que la abrogación del acuerdo por parte de Egipto es inaceptable", dijo a la prensa el ministro israelí de Infraestructuras Nacionales, Uzi Landau.
"El libre tránsito de personas y de mercaderías que se producirá (a través del paso fronterizo de Rafah) permitirá simplemente hacer pasar aún más municiones, material militar y terroristas", agregó.
Según los términos del acuerdo concluido a fines de 2005 bajo patrocinio de Estados Unidos, y no firmado por Egipto, el paso de Rafah no puede funcionar en tiempo normal sin el aval de Israel.
En el acuerdo se prevé también la presencia en el terreno de observadores europeos y de representantes de la Autoridad Palestina. Pero esta última fue expulsada de la franja de Gaza por los islamistas del Hamas en junio de 2007.
También interrogado sobre la apertura del paso de Rafah, el ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, estimó que "esto prueba hasta qué punto es importante que Israel garantice solo la vigilancia de sus fronteras para impedir la infiltración de terroristas y de armas".
El diario israelí de mayor tirada, Yediot Aharonot, considera por su parte que el cierre del paso de Rafah era "una ficción" y que la reapertura confirmó una situación "que permitió a 130,000 palestinos de Gaza ir a Egipto vía el Sinaí en 2010, y a otros 30,000 desde las manifestaciones que pusieron fin al régimen de Hosni Mubarak" el 11 de febrero.
Según el Yediot, la reapertura del paso de Rafah "muestra que Egipto asume desde ahora y de facto la responsabilidad de la población de la franja de Gaza, un sueño que Israel mantenía desde hace tiempo".