Afganistán
La coalición internacional de la OTAN corre el riesgo de transformarse para los afganos en una "fuerza de ocupación" si sigue matando a civiles en sus operaciones, advirtió el martes el presidente Hamid Karzai, 48 horas después de darle una "última advertencia".
El presidente Karzai, cuyas relaciones con sus aliados occidentales son cada vez más tensas, reprocha desde hace tiempo a la coalición la muerte de civiles en sus operaciones militares, pero su tono se ha endurecido considerablemente en los últimos dÃas.
"Si ellos continúan bombardeando las casas afganas a pesar de que el gobierno lo ha prohibido, entonces su presencia ya no será considerada como la de una fuerza que lleva a cabo una guerra contra el terrorismo, sino como la de una fuerza de ocupación", declaró el jefe del Estado durante una conferencia de prensa.
Y advirtió: "La historia de Afganistán mostró cómo los afganos tratan a las fuerzas de ocupación".
Los afganos han combatido a numerosos invasores en toda su historia. En el siglo XIX, el ejército británico nunca pudo someter complemente al paÃs y en 1989, el ejército soviético -que intervino diez años antes para apoyar al régimen comunista de Kabul- tuvo que retirarse tras una sangrienta guerra contra una resistencia que jamás logró doblegar.
"El bombardeo de casas afganas está prohibido", prosiguió Karzai. "Esto debe acabar, o un dÃa tendremos que adoptar una decisión unilateral para poner fin" a esos ataques, amenazó, sin más precisiones.
En Bruselas, la OTAN afirmó sin embargo el martes que esos bombardeos son necesarios y continuarán en coordinación con las fuerzas afganas.
"Son necesarios, siguen siendo necesarios", dijo la portavoz de la OTAN, Oana Lungescu.