Estados Unidos
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó ayer la sentencia de un tribunal federal de apelaciones, que buscó impedir que una ciudad de Pensilvania castigara a aquellas empresas que contraten a inmigrantes sin papeles o a aquellos propietarios de vivienda que las alquilen a indocumentados.
Las nuevas reglas de la alcaldía de Hazleton le niegan permisos a esas empresas y a propietarios de inmuebles en renta para uso habitacional.
La Corte Suprema le ordenó a la corte federal de apelaciones del tercer circuito en Filadelfia que revise su ofensiva legal contra la alcaldía.
El anuncio se conoció luego que el máximo tribunal estadounidense decidió recientemente avalar una ley de Arizona que sanciona a negocios que contraten a indocumentados.
Los magistrados normalmente le ordenan a los tribunales de menor alzada que vuelvan a examinar sus casos a la luz de alguna decisión suya sobre un tema similar.
La medida representa una victoria para las fuerzas antiinmigrantes que se desarrollan en los Estados Unidos y que busca sancionar a empresas y propietarios de casas, como un mecanismo para combatir la inmigración latinoamericana.