Siria
Las fuerzas de seguridad sirias, apoyadas por helicópteros de combate, mataron al menos a 25 civiles entre decenas de miles de manifestantes que salieron a las calles para protestar contra el régimen, acusado de cometer "atrocidades" por la vecina Turquía, hacia donde afluyeron miles de refugiados.
A unos tres meses de comenzadas las protestas, el 15 de marzo, y a pesar de las sanciones y las críticas de la comunidad internacional, el régimen de Bashar al Asad parece determinado en acallar derramando sangre las manifestaciones.
Dos civiles fueron alcanzados mortalmente por balas disparadas desde un vehículo militar en Bosra al Harir, en la provincia de Deraa, en el sur del país, en donde comenzaron las protestas, según el jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.
La televisión estatal acusó a "hombres armados" de haber disparado contra policías.
Damasco acusa desde el comienzo de las protestas a "bandas armadas" de ser las responsables de los disturbios.
En la capital siria tres civiles murieron en el barrio Qabun luego de manifestaciones nocturnas en las que un retrato de Asad fue quemado, según un video difundido por activistas de derechos humanos.
También se registraron disparos en Homs (norte), según el OSDH, en donde miles de manifestantes contra el régimen desafiaron la represión de las autoridades.
Repudio
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien a menudo se presentó como "un amigo" de Bashar al Asad, acusó al régimen de cometer "atrocidades", indicó el viernes la agencia turca Anatolia.
Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano Robert Gates denunció el viernes "la masacre de vidas inocentes" cometida por el régimen sirio y planteó la cuestión de la "legitimidad" de Asad.