LÃbano
LÃbano se dotó ayer, tras cinco meses de arduas negociaciones, de un nuevo gobierno dominado por el poderoso partido chiita Hezbolá, lo que, según aseguró el nuevo primer ministro Nayib Mikati con ánimo tranquilizador, no radicalizará la polÃtica exterior de Beirut.
Estados Unidos, que cataloga al Hezbolá como grupo terrorista, reaccionó con prudencia, anunciando que juzgará al nuevo equipo gubernamental "por sus actos".
Es la primera vez que una coalición liderada por el Hezbolá, partido que llevó a cabo una destructora guerra contra Israel en 2006, domina un gobierno libanés.
"El hecho de que el Hezbolá y sus aliados dispongan de 18 de las 30 carteras no significa que LÃbano se una al bando radical en lo que respecta a sus relaciones con la comunidad internacional", aseguró Mikati.
Hezbolá y sus aliados, entre ellos el cristiano Michel Aoun, ocupan 18 de las 30 carteras del gobierno. Las 12 carteras restantes fueron repartidas entre partidarios del presidente, Michel Suleimán, del nuevo primer ministro Nayib Mikati y del lÃder druso Walid Yumblat.
De los 18 puestos de la coalición de Hezbolá (entre ellos Justicia, Defensa y Relaciones Exteriores), dos son para el partido chiita y los otros 16 para sus aliados.