Venezuela
El gobierno venezolano anunció restricciones eléctricas para paliar el derroche de energía y estabilizar un sistema frágil y colapsado por la creciente demanda en el país, primer productor de crudo sudamericano, que sufrió el fin de semana nuevos apagones.
A partir de ahora, los grandes consumidores de energía, como centros comerciales, industrias, empresas privadas y domicilios de gran demanda, deberán reducir en 10% su consumo con respecto a su promedio mensual, explicaron el vicepresidente venezolano, Elías Jaua, y el ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez.
Paralelamente, los domicilios que consigan reducir su consumo por encima de los porcentajes estipulados tendrán descuentos importantes en las tarifas, que en Venezuela están subsidiadas. Quedan excluidos de esta medida los centros médicos, las plantas de producción de hidrocarburos, los servicios de higiene y saneamiento urbanos, señalamiento terrestre, transporte público y torres de control aéreas, empresas de prensa, centros educativos y sedes diplomáticas, entre otros. Otras resoluciones se dirigen a las instituciones del Estado, que deberán aplicar severos recortes para "dar ejemplo", a los propietarios de las vallas publicitarias o al uso de las bombillas ahorradoras.
"Son medidas para un uso adecuado y racional de la energía eléctrica destinadas a tener un suministro seguro (...) Estas medidas no son para limitar acceso a la energía, sino para impedir un uso inadecuado", declaró Jaua.
Estas medidas se implementan después de que Venezuela viviera en 2010 una severa crisis eléctrica debido, según el gobierno, a la sequía y a un derroche de energía, lo cual obligó a imponer severos racionamientos que duraron varios meses. En aquel momento, el propio presidente Hugo Chávez dio a los venezolanos varios ejemplos curiosos para ahorrar electricidad, como ir al baño en la noche con una linterna en lugar de encender la luz o bañarse rápidamente usando poca agua.