Estados Unidos
El anuncio del presidente estadounidense Barack Obama de retirar hasta 33,000 militares a finales del 2012 provocó un efecto cascada en los demás socios de la coalición que combate en Afganistán.
Reino Unido, Italia, España, Francia y otros socios en la Organización Atlántico del Norte (OTAN) anunciaron después que harían lo mismo, retirar parcialmente parte de sus contingentes.
Reacciones
Los planes de retiro de Afganistán planteados por el presidente Barack Obama "son más importantes e implican más riesgos de los que yo estaba originariamente preparado para aceptar", dijo el más alto mando militar estadounidense, almirante Mike Mullen, el jueves a legisladores.
"Más fuerzas durante más tiempo es, sin ninguna duda, el camino más seguro. Pero eso no lo hace necesariamente el mejor camino", dijo el jefe del estado mayor conjunto estadounidense a la comisión de Servicios Armados de la cámara baja.
"Solo el presidente, en última instancia, puede decidir cuál es el nivel de riesgo aceptable que debemos tomar", agregó, un día después del discurso presidencial en el que se anunció el próximo retiro de 33,000 hombres de Afganistán.
Negociaciones
En otro campo, Estados Unidos y el Reino Unido admitieron estar en negociaciones preliminares con talibanes afganos para lograr su reinserción a la sociedad, a través de un acuerdo de pacificación.
Hillary Clinton y William Hague, jefes de la diplomacia de Washington y Londres, respectivamente, admitieron ayer simultáneamente que han tenido contactos preliminares con dirigentes talibanes.
"Hay contactos, pero es un proceso liderado por los afganos y el Reino Unido va a asistirlo y facilitarlo", insistió el ministro Hague.