Venezuela
Las imágenes del presidente Hugo Chávez difundidas ayer, que lo muestran convaleciente en Cuba, dieron un respiro a sus adeptos y detractores, pero la suspensión de una cumbre regional prevista la próxima semana en Venezuela vuelve a sembrar la incertidumbre.
En la plaza Altamira, en el rico este de Caracas, o en la
Plaza Bolívar, en pleno centro de la capital, los venezolanos se hacían las mismas preguntas sobre Chávez, ausente del país desde hace casi un mes y en plena recuperación de una operación de un absceso pélvico al que fue sometido de urgencia en La Habana el 10 de junio.
"Es maravilloso que aparezca, así acabamos con la guerra mediática", comentó Omaira Marchena en una esquina de la Plaza Bolívar, donde un televisor transmitía al mediodía ayer una serie de imágenes de Chávez junto a su mentor político, el líder cubano Fidel Castro.
"Mi comandante está más delgado, pero se ve resplandeciente. Aunque yo no estaba tan preocupada, es mejor verlo", añadió esta fervorosa chavista. En esta esquina de la Plaza Bolívar se reúne, desde hace años, día a día, un grupo de seguidores del presidente. Bajo un toldo que protege o del sol caribeño o de las lluvias tropicales, una docena de sillas acoge a hombres y mujeres que buscan noticias de Chávez, escuchan sus discursos y debaten sobre la siempre candente política nacional.
"Se ve rejuvenecido", "esto demuestra que Chávez está vivo", comentan los ciudadanos mirando las imágenes, en las que el mandatario aparece con varios kilos menos y un poco más pálido, aunque animado conversando con Fidel Castro.
"Tenemos que dar gracias a Cuba y a su medicina por repotenciar a Chávez, para que esté con nosotros hasta dos mil y siempre", comenta Carlos Guevara.
"Yo estaba preocupado, pero ahora estoy contento de ver que está bien", dice por su lado Jesús Parra.
"El gobierno de Chávez ha sido tan piramidal que pareciera que sin él no se hace nada, pero lo cierto es que para efectos de la vida diaria todo sigue igual: la inseguridad, la escasez, los conflictos", opinó Felipe Arrecherena.
"No es la sustitución de un presidente por otro, sino simplemente es para efectos de representación", agregó Arrecherena.
"Lo preocupante es la desinformación. No pueden tenernos en ascuas, simplemente necesitamos saber qué está pasando para acabar con este peloteo de opiniones de todo el mundo", comentó Elsa Vargas.