Libia
Bengasi, Libia. Diez combatientes que luchan por derrocar al líder Muamar Gadafi murieron el sábado durante un ataque insurgente a un estratégico puerto petrolero en el este de Libia, informaron funcionarios.
Los rebeldes realizaron labores de desminado en las afueras de Brega para poder avanzar.
El ataque ocurrió un día después que más de 30 países, entre ellos Estados Unidos, reconocieron al Consejo de Transición Nacional —el principal grupo opositor— como el gobierno legítimo de Libia.
La decisión significa que Estados Unidos pronto podrá financiar a la oposición con una parte de los más de 3.000 millones de dólares en bienes del régimen de Gadafi congelados en bancos estadounidenses. Otros países que tienen una cantidad similar de fondos congelados podrán hacer lo mismo.
La guerra civil de Libia ha estado estancada desde que se desató la revuelta para derrocar a Gadafi a mediados de febrero. Los insurgentes han establecido un gobierno interino en la ciudad oriental de Bengasi y han tomado control de la ciudad portuaria de Misrata y gran parte de las montañas Nafusa en el oeste. Gadafi controla el resto del país desde su bastión en la capital, Trípoli.
Las fuerzas rebeldes —la mayoría de ellas compuestas por voluntarios con armas capturadas al régimen— no han logrado avances importantes recientes, a pesar de los bombardeos de la OTAN a las tropas de Gadafi bajo un mandato de las Naciones Unidas para proteger a civiles.
La captura de Brega, ubicada a orillas del Mediterráneo, sería un gran paso en la guerra.
Las fuerzas insurgentes ingresaron a la ciudad en un operativo nocturno, sólo para encontrarse con un campo minado y proyectiles de las fuerzas del gobierno que mataron a 10 combatientes e hirieron a muchos más, dijo el funcionario médico local Mohamed Idris.
Agregó que los rebeldes capturaron a cuatro soldados de las fuerzas leales a Gadafi, pero se desconoce si algún otra tropa murió en combate y si los enfrentamientos llegaron hasta el frente insurgente.
Mustafá Fagezly, un funcionario del consejo militar de los rebeldes, dijo en Bengasi el viernes que los combatientes comenzaron su ofensiva el jueves pero tuvieron que retirarse por los proyectiles que lanzó el gobierno y las minas.
El sábado, las fuerzas rebeldes permanecían en las afueras de Brega y avanzaban lentamente para minimizar el número bajas mientras un equipo técnico desminaba el terreno. Fagezly dijo que habían encontrado al menos 250 minas.