Estados Unidos
Decenas de personas se manifestaron frente a la Casa Blanca para pedirle al presidente Barack Obama que ponga fin a las deportaciones de indocumentados, cuando su gobierno ha alcanzado cifras récord en esas expulsiones.
Los activistas, defensores de una reforma migratoria y algunos congresistas hispanos, con pancartas que decían "Detengan la deportación de estudiantes y sus padres", se congregaron para denunciar que el gobierno de Obama ha deportado más de un millón de personas sin papeles.
El presidente, que defiende una reforma migratoria que abra un camino para regularizar la situación de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos, afirma que su gobierno debe cumplir las leyes migratorias, pero que lo hace de manera "humana" y prioriza la deportación de criminales.
Según las cifras oficiales, entre 2009 y 2010 el gobierno de Obama deportó a poco menos de 800,000 indocumentados, aunque cerca de la mitad tenían antecedentes criminales.
Pero los activistas afirman que Obama puede hacer más. "Lo que estamos pidiendo es que paren las deportaciones ahora para que podamos seguir esperando hasta que el Congreso pase una reforma migratoria", señaló Felipe Matos a periodistas.