Noruega
Una estación ferroviaria de Noruega fue evacuada por una falsa alerta de bomba y los servicios de inteligencia seguían investigando si los atentados que causaron 76 muertos el viernes fueron cometidos por un único individuo, Anders Behring Breivik, o si este contaba con complicidades de otros ultraderechistas.
La estación central de ferrocarriles de Oslo fue parcialmente evacuada debido a una valija sospechosa en un autobús estacionado en la zona. Dos horas más tarde, se levantó la alerta, tras haberse inspeccionado el vehículo con perros detectores de explosivos.
"No encontramos nada sospechoso", dijo a la prensa un vocero policial en el lugar de los hechos. "Me parece normal que la policía esté alerta. No estamos asustados, pero tenemos cuidado", dijo una asistente médica, Randi Roe, a la AFP, mientras esperaba junto con unas 200 personas que se levantara el cordón de seguridad policial.
Además, los medios masivos de comunicación difundieron la foto de un hombre que calificaron de inestable, peligroso y vinculado con Anders Behring Breivik, la persona que afirma ser el autor de los atentados del viernes. "No tiene relación con los ataques del viernes", desmintió posteriormente el portavoz policial Thomas Omholdt. "Es psicológicamente inestable y solo nombró a Anders Behring Breivik tras escuchar los medios de comunicación", puntualizó.
El jefe de los servicios de inteligencia noruegos indicó a la BBC carecer de pruebas de que el presunto autor de los atentados haya tenido cómplices o vínculos con "células" en Europa.
Reforzarán policía
Las autoridades noruegas crearán una comisión independiente para aprender las lecciones de la masacre del viernes, y reforzarán la policía, criticada por su demora a la hora de detener la matanza que se llevó por delante a 76 personas.
Seis días después de la tragedia, el primer ministro Jens Stoltenberg se comprometió a examinar a fondo las medidas de seguridad. El mandatario anunció la creación de una comisión independiente para aprender las lecciones de los ataques.