Estados Unidos
La empleada de hotel que acusa al exdirector del FMI Dominique Strauss-Kahn (DSK, como es conocido en Francia) de crímenes sexuales declaró que ella y su hija "lloran todos los días" desde que tuvo lugar el presunto intento de violación y afirmó querer mostrarse valiente "para todas las mujeres del mundo".
"Con mi hija lloro todos los días. No logramos dormir", dijo Nafissatou Diallo en una breve declaración a la prensa en Broooklyn (sudeste de Nueva York), en la cual agradeció el apoyo recibido desde que presentó su denuncia el pasado 14 de mayo.
"No quiero que lo que me pasó le ocurra a otras mujeres. Quiero mostrarme valiente para todas las mujeres del mundo", agregó ante varias decenas de periodistas.
"Se han dicho muchas de mí que no son ciertas", continuó en su corta presentación de tres minutos, donde reprodujo una conversación con su hija de 15 años en la que esta le pide "parar de llorar".
La intervención pública de Diallo, vestida con traje y pantalón oscuros y una camisola blanca, tuvo lugar en un centro comunitario cristiano en Canarsie, un barrio humilde de Brooklyn. Su abogado Kenneth Thompson, que tomó la palabra luego, afirmó que con su clienta defendía a "todas las mujeres que fueron víctimas de agresiones sexuales en todo el mundo".
Thompson reiteró que si los fiscales no siguen adelante con el caso, "será necesario obtener justicia" a través de la justicia civil.
La musulmana de 32 años y origen guineano estaba acompañada además por el pastor A.R. Bernard (director del centro) y el presidente del United African Congress, Mohammed Nurhussien, así como por varios dirigentes de organizaciones de defensa de las mujeres. Diallo había iniciado su ofensiva a principios de la semana con una sorpresiva aparición pública ante medios estadounidenses.