Estados Unidos
Una noche de abril, Tina Eller tenía encendida la televisión. Glenn Burns, el férreo meteorólogo en jefe de WSB-TV, dijo que un tornado estaba a tres minutos de distancia de chocar contra su comunidad. Las instrucciones de Burns fueron simples: protéjanse.
Eller, de 51 años, se apresuró a meterse en el armario junto con su madre, dos hermanas y cuatro perros.
"De pronto, oyes el vidrio que se hace añicos, que la madera cruje y el árbol solo repiquetea", contó.
Cada habitación de la casa quedó hecha pedazos, excepto el espacio donde estaba su familia. "Su advertencia hizo que llegáramos a tiempo al armario", anotó. "Nunca habría logrado sobrevivir".
A medida que Estados Unidos pasa por la temporada de notables inundaciones y sequías, así como de los tornados más mortíferos en medio siglo, el meteorólogo de radio y televisión se ha convertido en un héroe insólito
El tiempo cada vez más es una gran parte de la conversación nacional. Mientras los científicos exploran las implicaciones del cambio climático y el grave efecto del tiempo en todas las cosas, desde las cosechas hasta la infraestructura urbana, los meteorólogos de radio y televisión como Burns son los que llevan cotidianamente hasta los hogares los increíbles gráficos por computadora.
"El tiempo es más extremo, las inundaciones son más caudalosas y las sequías más secas", comentó Chris Vaccaro, un portavoz del Servicio Meteorológico Nacional.
"Eso va a tener implicaciones reales para la sociedad y eleva la necesidad de más información, y una necesidad de esas personalidades en las transmisiones. Va más allá de qué ponerse ese día o si debo llevarme el paraguas".
Ya pasaron los días cuando el tipo local del tiempo tenía que subirse a un triciclo en el desfile de los payasos, y a Diane Sawyer, quien comenzó con el pronóstico del tiempo en Louisville, Kentucky, la llamaban conejita del tiempo. Ahora, el meteorólogo es el intelectual en la sala de redacción de las televisoras. La mayoría tiene grados avanzados que incluyen cursos de cálculo y termodinámica atmosférica.
Tecnología
Burns, un hombre al que le gustan los Porsche y la astrofísica, ha pronosticado el tiempo durante 30 años para los televidentes del área de Atlanta. En los viejos tiempos, solía esperar su turno en el noticiario, poner un sol con imán en un mapa y esperar que no lloviera. Ahora, preside un nuevo sistema de radar de 1.7 millones de dólares y tiene más mobiliario en el plató del que tienen los locutores.
A medida que ese tipo de tecnología ha proporcionado la capacidad para pronosticar con gran precisión cómo se moverá una tormenta grave, el pronóstico del tiempo se ha vuelto algo que salva vidas.
En Alabama, el gobernador Robert Bentley llamó héroe a James Spann, la estrella de la meteorología en el estado, por su papel cuando una serie de tornados sin precedente cayó ahí esta primavera y mató a casi 250 personas.
De seguro se habrían perdido más vidas sin las rápidas advertencias de Spann a través de Twitter, Internet y la televisión.
"Si alguien resulta herido o muerto por un tiempo severo, no hay uno de nosotros que no piense: ‘¿Qué pude haber hecho en forma diferente? ¿Qué pude haber hecho mejor?’, dijo Jay Trobec, el meteorólogo de KELO-TV en Sioux Falls, Dakota del Sur, y comisionado de asuntos profesionales de la Sociedad Meteorológica Estadounidense, que certifica a los locutores que transmiten el tiempo.
"En los viejos tiempos", dijo Trobec, "era suficiente con poder arrancar y leer el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional". Se sigue debatiendo cuándo fue que el tipo que echaba a perder los planes para el fin de semana con un pronóstico fallido se convirtió en un héroe. Sin embargo, se puede rastrear parte de la evolución al final de los 1980, cuando el radar Doppler -un término que hasta el televidente casual conoce, pero quizá no entienda- se convirtió en una herramienta para los meteorólogos de radio y televisión.
La tecnología del radar, nombrada por un físico austríaco del siglo XIX, es una forma de medir la velocidad y la dirección. Permitió que los meteorólogos locales fueran más precisos. Otrora una rareza, ahora cerca de 350 de los 762 canales de televisión de Estados Unidos que producen noticiarios locales cuentan con sus propios sistemas de radar Doppler, explicó Trobec.
Desde luego que el Weather Channel, que comenzó en 1982, ha hecho más competitivo el juego del tiempo. Sin embargo, meteorólogos sostienen que no hay nada como un pronóstico local de alguien de la comunidad.
El tiempo cambiante también ha tenido algo que ver en la popularidad de los pronósticos locales.
"Cuando esta cosa de El Niño empezó a presentarse mucho en los 1990, allí fue cuando el tiempo empezó a realmente tener presencia", señaló Monica Pearson, una presentadora informativa veterana, que ha trabajado con Burns en Atlanta desde que él llegó al canal en 1981.