Somalia
Los musulmanes en todo el mundo cenan en abundancia para romper el ayuno diario durante el mes sagrado del Ramadán, festines nocturnos impensables este año para muchos en Somalia, sumidos en una hambruna atroz.
Decenas de miles de somalÃes han escapado ya del azote del hambre al mayor campamento de refugiados del mundo en la vecina Kenia, donde Mohamed Mohamud Abdule dice que la gente no puede ayunar por no tener comida "para consolar el alma" al ponerse el sol.
"Hoy es el peor dÃa que he enfrentado. Toda mi familia tiene hambre y no tengo nada que darles", dijo Abdule el lunes, el primer dÃa del mes sagrado musulmán. "Siento que el hambre que me obligó a abandonar mi casa se ha duplicado aquÃ".
Los somalÃes que escapan de la hambruna simplemente no tienen suficiente comida para preparar el festÃn tradicional del fin del dÃa de ayuno. Los refugiados dicen que han estado en ayuno no intencional durante semanas y meses, pero sin la comida al final del dÃa para recuperar fuerzas.
Para la mayorÃa del mundo musulmán, el Ramadán llega este año en momentos de crecientes precios en los alimentos y un torbellino polÃtico.
Los precios usualmente suben durante el Ramadán, y los fastuosos festines que muchos realizan en el Medio Oriente al final del ayuno diario ejercen presiones en los presupuestos hogareños.