Nicaragua
Intrigas, personalismo y rivalidades familiares amenazan seriamente la posibilidad de que la oposición nicaragüense concurra unida a las elecciones de noviembre, despejando así el camino a la reelección del sandinista Daniel Ortega, al tope de las encuestas.
Cuando falta apenas un mes para el cierre de la inscripción de alianzas electorales, dos aspirantes de derecha se empecinan en seguir en campaña hasta el final, favoreciendo al actual gobernante: el ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2002) y su consuegro, el empresario radial Fabio Gadea.
Ambos han descartado renunciar en favor del otro para conformar un frente unido ante Ortega, quien ha ido ganando apoyo popular a pesar de las polémicas maniobras destinadas a legitimar su aspiración de ser reelegido, algo que prohibía la Constitución.
Por ahora todo indica que la oposición llegará fraccionada a los comicios, pues Alemán y Gadea han descartado ceder sus puestos en función de la unidad, pese a múltiples llamados de dirigentes de la oposición.
"Fabio se reunió con Alemán porque éste le había expresado la voluntad de renunciar a su candidatura; sin embargo Alemán no mantuvo su palabra", dijo a la AFP el diputado opositor Maximino Rodríguez.
El embajador estadounidense en Managua, Robert Callahan, advirtió este martes que el mandatario izquierdista puede ganar sin problemas ante una oposición dividida.
"Preveo que Daniel Ortega gane si la oposición es incapaz de unirse", declaró Callahan durante un debate con otros embajadores estadounidenses en Centroamérica, organizado en Washington por el centro de análisis Woodrow Wilson.
"La oposición legal está fragmentada, no tiene fondos y está sujeta a las ambiciones personales de sus líderes", estimó el embajador, quien citó los programas sociales y la lucha contra la pobreza del gobierno sandinista como principales bazas de Ortega para ganar un nuevo mandato de cinco años.
Alemán, líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), fue condenado a 20 años de cárcel por delitos de corrupción durante su gobierno y, aunque luego fue absuelto por la Corte Suprema (en un polémico fallo), esto le ha granjeado enemigos en la propia derecha.
Gadea intenta crear una tercera vía, desafiando el control de sandinistas y liberales sobre las instituciones públicas, como el Consejo Electoral.
Sin embargo, Gadea también es cuestionado por sus antiguos correligionarios del PLC, como Wilfredo Navarro, quien en una reciente reunión partidaria lo tildó a él y a otros dirigentes de "tránsfugas y travestis de la política".
Mientras la oposición sigue dividida, Ortega es esfuerza en afianzar la confianza del electorado, mediante programas sociales que han calado en sectores muy pobres, gracias a la cooperación de Venezuela.
Una reciente encuesta de Cid Gallup reveló que Ortega lidera con un 36% la intención de voto, seguido por Alemán con 23% y Gadea con 17%.
"Ortega está en su techo histórico en cuanto a intención de votos" y puede ganar fácilmente los comicios si la oposición compite dividida, opinó el dirigente sandinista disidente Edmundo Jarquín.
Por su lado, el abogado y escritor León Núñez considera que los comicios ya están decididos en favor de Ortega y que Alemán, quien sabe que "no tiene posibilidad de ganar", seguirá en la contienda para conservar "su cuota de poder" en el Congreso.
"Ortega va a ganar y le va a dar el segundo lugar a Alemán con unos cuantos diputados", vaticinó Núñez.