Libia
Nadie puede estar seguro de quién controla el arsenal del gobierno libio, el cual incluye toneladas de gas mostaza y material nuclear sin refinar, así como unos 30,000 cohetes antiaéreos que se pueden lanzar desde el hombro, dijeron funcionarios militares y de espionaje de Estados Unidos.
El arsenal parece estar bajo control del gobierno, señalaron funcionarios, a pesar de los avances rebeldes en la capital, Trípoli. Eso podría ser una buena o una mala noticia, dependiendo de si las tropas leales al líder Muamar Gadafi se apegan a los acuerdos internacionales de no usar el material.
Uno de los posibles escenarios es que Gadafi use las armas para efectuar una última defensa; otro, que al Qaida se haga del armamento.
Los funcionarios hablaron con la condición de no ser identificados para poder discutir asuntos de inteligencia.
Dos equipos especializados del Departamento de Estado norteamericano trabajan para asegurar los sitios en áreas controladas por los rebeldes.
Blanco
El dirigente libio Muamar Gadafi no constituye un blanco para la OTAN, afirmó ayer el vocero de la operación Protector Unificado de la Alianza Atlántica, el coronel canadiense Roland Lavoie.
"La OTAN no apunta a individuos. Gadafi no constituye un blanco", dijo a la prensa el coronel Lavoie en el cuartel general de la operación en Nápoles (sur de Italia), retransmitida en la sede de la Alianza Atlántica en Bruselas.
Al mismo tiempo advirtió que si el dirigente libio se hallaba en un "centro de comando" de las fuerzas leales al régimen, el lugar sería considerado como un blanco legítimo para la OTAN en el marco de su mandato de la ONU.
El portavoz admitió que la OTAN no tiene certezas acerca del paradero de Gadafi. "Si saben dónde está díganmelo, porque nosotros no sabemos", dijo Lavoie con ironía.
"Sin embargo, agregó, no creo que sea realmente muy importante" aunque Gadafi represente "un símbolo importante. Todo el mundo está de acuerdo en reconocer que Gadafi no formará parte de la solución en Libia", comentó.
Gadafi sigue en Trípoli, donde arrecian combates entre rebeldes y fuerzas leales al dirigente libio, indicó ayer su hijo, Saif al Islam.
Ataques
Estados Unidos y Francia "continuarán su esfuerzo militar" hasta que "Gadafi y su clan depongan las armas", afirmó ayer el presidente francés, Nicolás Sarkozy, tras una conversación telefónica con su homólogo estadounidense Barack Obama, mientras los insurgentes estaban a punto de apoderarse de Trípoli.
Ambos jefes de Estado "se congratularon por los avances decisivos logrados en los últimos días por las fuerzas del CNT Consejo Nacional de Transición, órgano político de los rebeldes) y consideraron que el fin del régimen de Gadafi es hora ineluctable y está cercano", según un comunicado de la presidencia francesa.
"Se acordó continuar con el esfuerzo militar en apoyo de las autoridades libias legítimas mientras Gadafi y su clan no hayan depuesto las armas", subrayó la presidencia.
Expresaron "su voluntad de agrupar a la comunidad internacional en torno al pueblo libio, para ayudarlo a iniciar la transición política en un espíritu de reconciliación y de unidad nacional, teniendo por objetivo la edificación de una nueva Libia, democrática y plural".