Bolivia
Unos trescientos metros de distancia y un cordón policial impiden hasta ahora un eventual enfrentamiento en el poblado de Yucumo, al noreste de La Paz, entre indígenas que protestan por la construcción de una carretera en Bolivia y colonos progubernamentales que cortan una ruta para bloquearles el paso.
Los aborígenes de los llanos, que comenzaron hace más de un mes una caminata desde la Amazonia, llegaron a las puertas de Yucumo, un pequeño poblado que apoya mayoritariamente al gobierno, a 320 kilómetros al noreste de La Paz, tras romper el sábado un cerco policial situado a unos siete kilómetros del poblado.
En la polvorienta entrada a Yucumo, donde la temperatura suele dispararse fácilmente por encima de los 35 grados Celsius, se alza el bloqueo de camino que cumplen, desde hace más de tres semanas, campesinos leales al presidente aymara Evo Morales, quien ayer volvió a llamar al diálogo a los líderes de los nativos.
“No dejaremos que esta marcha avance”, declaró el líder de los colonos que apoyan al gobierno.
El gobierno ha dicho que los uniformados serán una suerte de muralla, para evitar enfrentamientos entre indígenas y colonos, una posibilidad que se ha hecho más latente desde la proximidad de la marcha indígena.