Estados Unidos
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, calificó al presunto intento de complot iraní para asesinar al embajador saudita en Washington como una “peligrosa escalada” de Teherán y llamó a una condena internacional.
El atentado es “una flagrante violación de la ley internacional y estadounidense y una peligrosa escalada del uso de la violencia política y apoyo del terrorismo de larga data por parte del gobierno iraní”, dijo Clinton.
Estados Unidos comenzó consultas personales con embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU -posible origen de una condena internacional o alguna otra medida- y Clinton reiteró que Irán debe “rendir cuentas.
“Hacemos un llamado a otras naciones a unirse a nosotros en la condena de esta amenaza a la paz y la seguridad internacionales”, dijo la jefa de la diplomacia de Estados Unidos a los periodistas en un centro de estudios de Washington.
“Irán debe rendir cuentas por sus acciones”.
Irán negó de plano las acusaciones estadounidenses y afirmó que es un golpe montado de Washington, al que advirtió ayer que si le impone un enfrentamiento se llevará la peor parte.
Es un “escenario ridículo montado de arriba abajo” para generar tensiones entre Irán y sus vecinos árabes del Golfo, reaccionó inmediatamente Teherán.